Japón realizará extracción de tierras raras a 6.000 metros de profundidad en 2027
Japón realizará operación de extracción de tierras raras a 6.000 metros en el océano Pacífico tras recuperar toneladas de sedimentos ricos en elementos como itrio, gadolinio y disprosio en misión previa de JAMSTEC.
- Japón ejecutará prueba a gran escala de minería submarina en febrero 2027 a 6.000 metros de profundidad cerca de isla Minami Torishima en océano Pacífico
- Elementos como itrio, gadolinio y disprosio extraídos son fundamentales para semiconductores, vehículos eléctricos, motores y turbinas eólicas
- Desafíos: impacto ambiental en ecosistemas poco conocidos, dispersión de partículas por corrientes oceánicas, rentabilidad económica debido a elevados costos de extracción y procesamiento
Japón planea realizar una prueba de gran escala en febrero de 2027 para extraer tierras raras a aproximadamente 6.000 metros de profundidad en las inmediaciones de la isla de Minami Torishima en el océano Pacífico. La iniciativa responde a un hallazgo previo donde la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina y Terrestre (JAMSTEC) logró recuperar varias toneladas de sedimentos ricos en elementos como itrio, gadolinio y disprosio, utilizados en semiconductores, vehículos eléctricos y otras tecnologías estratégicas.
El depósito de tierras raras de Minami Torishima reviste importancia geopolítica. China concentra buena parte de la producción y procesamiento mundial de estas sustancias, por lo que Japón busca diversificar sus fuentes de abastecimiento. Los minerales hallados son fundamentales para fabricación de dispositivos electrónicos, motores eléctricos, turbinas eólicas y sistemas utilizados en sectores estratégicos.
Los desafíos operativos y ambientales son considerables. A esa profundidad, la enorme presión y condiciones oceánicas dificultan las operaciones, requiriendo equipos especializados controlados desde barcos en superficie. La minería en aguas profundas podría alterar ecosistemas poco conocidos por la ciencia y provocar dispersión de partículas a través de corrientes oceánicas, generando preocupación sobre consecuencias en zonas que han permanecido prácticamente intactas.
La incertidumbre económica añade complejidad. Aunque la extracción de estos minerales podría garantizar suministro para tecnologías eléctricas y sectores estratégicos, aún no está claro si el proceso será rentable debido a elevados costos de extracción, transporte y procesamiento. Japón deberá demostrar que la minería submarina es técnicamente viable, económicamente sostenible y ambientalmente responsable para convertir estas exploraciones en fuente de minerales a nivel mundial, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.