Abelardo De La Espriella asume en contexto de giro derechista en América Latina
Abelardo De La Espriella se convierte en parte de una nueva alineación política hemisférica marcada por el predominio de gobiernos de derecha, consolidando un cambio ideológico que facilita cooperación con naciones afines pero genera tensiones con potencias progresistas.
- De 15 elecciones presidenciales celebradas en la región desde 2023, 12 fueron ganadas por gobiernos de derecha; la izquierda solo triunfó en Guatemala, Uruguay y México
- Los aliados derechistas de De La Espriella incluyen a Daniel Noboa en Ecuador, Keiko Fujimori en Perú, Javier Milei en Argentina y Nayib Bukele en El Salvador
- Brasil bajo Luiz Inácio Lula da Silva y México bajo Claudia Sheinbaum mantienen gobiernos progresistas con fuerte popularidad interna
Abelardo De La Espriella asumió la presidencia el 7 de agosto en medio de una avanzada de gobiernos de derecha que se ha registrado en los últimos años en la región. Este giro ideológico abre perspectivas favorables para relaciones exteriores del nuevo mandatario con naciones afines, aunque deberá construir su política internacional sobre relaciones tensas con países influyentes que no comparten esta orientación política.
Desde 2023, la región ha celebrado quince elecciones presidenciales. Doce fueron ganadas por movimientos de derecha, incluyendo los triunfos de Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile y Keiko Fujimori en Perú, quien asumió el 28 de julio tras una ajustada victoria. A esta lista se suman gobiernos de derecha como los de Nayib Bukele en El Salvador y Daniel Noboa en Ecuador. Analistas como el jurista argentino Daniel Zovatto señalaron que el triunfo de De La Espriella encaja con el péndulo que se desplaza hacia la derecha, facilitando cooperación con gobiernos ideológicamente afines.
La izquierda logró triunfos en solo tres países: Guatemala con Bernardo Arévalo en 2023, Uruguay con Yamandú Orsi en 2024, y México con Claudia Sheinbaum en 2024. Estos mandatarios han mantenido fuerte popularidad en sus poblaciones, a diferencia de gobiernos progresistas previos que, según analistas, no estuvieron a la altura de sus promesas.
El reto para De La Espriella radica en administrar la transición desde la política exterior de Gustavo Petro, caracterizada por distanciamiento de Estados Unidos y cercanía con progresistas como Lula da Silva, hacia una alineación con gobiernos de derecha sin perder canales de cooperación. Ecuador bajo Noboa representa su aliado más cercano geográficamente, compartiendo frontera y presencia en el Escudo de las Américas. Perú, que comparte 1.500 kilómetros de frontera y participación en la Comunidad Andina, ofrece oportunidades de coordinación en seguridad fronteriza. Con Argentina, El Salvador y Chile, la cercanía es primordialmente ideológica y diplomática, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.