Papa León XIV se consolida como contrapeso moral de Trump sin estrategia política
El ex director de la revista Civiltà Cattolica afirma que León XIV, elegido hace poco más de un año, actúa como timonel en tiempos difíciles y que su discurso sobre derechos internacionales y el rechazo al uso instrumental de la fe crea naturalmente una diferencia de postura con el Presidente estadounidense.
- Spadaro describe al Papa como hombre sereno que escucha más de lo que habla, consolidando procesos abiertos por Francisco
- León XIV se convirtió en contrapeso de Trump por el peso del Evangelio al hablar de migrantes y derecho internacional, no por elección geopolítica
- El consistorio de enero marcó el cambio de fase: tras cerrar la Puerta Santa, el Papa pasó de escuchar a dirigirse al mundo
Antonio Spadaro, subsecretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación vaticano, describe al Papa León XIV como un hombre sereno cuyo temperamento recuerda al de Pablo VI por su capacidad de mantener unida una Iglesia en tensión. En su análisis, el actual pontificado continúa la línea de su antecesor Francisco en cuestiones como la sinodalidad, la paz como línea no negociable, los pobres y los migrantes, aunque denomina este proceso una "continuidad creativa" más que una reproducción de políticas previas.
Respecto a si los cardenales eligieron a León XIV pensando en contrapesar a Donald Trump, Spadaro rechaza esa interpretación. Según él, los cardenales eligieron a un pastor capaz de fomentar la comunión en una Iglesia herida, no a un "anti-Trump". Sin embargo, reconoce que la biografía del Papa —estadounidense de Chicago con nacionalidad peruana, veinte años de misión en Chiclayo y raíces criollas— constituye en sí misma un mensaje. Cuando habla en inglés en televisiones estadounidenses entra en los hogares con una autoridad sin precedentes.
Para Spadaro, León XIV se convirtió de hecho en contrapeso de Trump, pero no por elección política sino por el peso del Evangelio. El Papa no necesita mencionar al Presidente estadounidense; le basta hablar de migrantes, derecho internacional y del uso instrumental de la fe. "No es una oposición, es una diferencia de naturaleza", señala: el poder utiliza la religión para consagrarse, mientras que el Papa se niega a consagrar el poder.
El cambio de fase en el pontificado ocurrió en el consistorio de enero de 2026. Tras cerrar la Puerta Santa el 6 de enero, León XIV convocó el consistorio extraordinario los días 7 y 8. Primero escuchó a la Iglesia, luego comenzó a dirigirse al mundo, siguiendo una lógica agustiniana de interioridad antes de la palabra. Días después, el 9 de enero, en su discurso ante el cuerpo diplomático denunció la sustitución de la diplomacia del diálogo por una "diplomacia de la fuerza", enunciando lo que considera el verdadero programa de política internacional del pontificado. Spadaro participará en el Seminario Internacional de Comunicaciones de la Iglesia, organizado por la Universidad Católica, los días 27 y 28 de julio, según reportó La Tercera.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


