Ariana Grande demanda a hackers por filtrar canciones inéditas durante años
La demanda fue interpuesta el lunes en Los Ángeles y acusa a un grupo de personas no identificadas de phishing y hackeo que resultó en robo, difusión y explotación ilícitos de contenido inédito de Grande.
- En 2019 hackers obtuvieron credenciales de una cuenta Dropbox de un fotógrafo; en 2020 accedieron a dispositivo móvil de un productor para robar grabaciones maestras y maquetas.
- En 2023 filtraron medio centenar de canciones inéditas; en 2024 crearon cuenta falsa haciéndose pasar por fotógrafo para obtener fotos de Grande.
- Abogados alegan que los demandados vendieron datos y contenido por sumas considerables de dinero a través de ciberataques de suplantación de identidad.
Ariana Grande presentó una demanda contra varios hackers acusados de obtener acceso no autorizado a dispositivos personales de fotógrafos y productores que trabajaban con ella para filtrar canciones inéditas, material de sesiones de grabación y videoclips sin su consentimiento durante años. La demanda, revelada por el medio especializado Variety, fue interpuesta el lunes en Los Ángeles y acusa a un grupo de personas no identificadas de phishing y maniobras de hackeo que resultaron en el "robo, difusión y explotación ilícitos" del contenido inédito.
Los abogados de la cantante sostienen que los hackers atacaron las cuentas digitales personales de fotógrafos y productores que trabajaban estrechamente con ella y posteriormente vendieron datos y contenido por "sumas considerables de dinero". El escrito legal detalla que en 2019 hackers obtuvieron las credenciales de acceso a una cuenta de Dropbox perteneciente a un fotógrafo que trabajó con ella, y al año siguiente los demandados hackearon el dispositivo móvil de un productor que había colaborado con Grande.
Como resultado de estos accesos, obtuvieron grabaciones maestras, maquetas inéditas y material de sesiones de grabación. En 2023, los hackers lograron acceder a medio centenar de canciones inéditas y las filtraron. Un año más tarde, los acusados crearon una cuenta de Gmail y un dominio haciéndose pasar por un fotógrafo y consiguieron que un técnico les enviara fotos que pertenecían a Grande, según reportó El Universal.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

