Keiko Fujimori asume presidencia de Perú como primera mujer electa tras tres derrotas electorales
La hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori tomó posesión el 28 de julio como primera mujer elegida directamente para la presidencia, marcando el retorno de la dinastía fujimorista al poder.
- Fujimori, de 51 años, es la primera mujer en alcanzar la presidencia por voto popular tras perder tres balotajes anteriores
- Recibe el país en situación catastrófica con inseguridad y efectos de El Niño como prioridades
- Su gobierno representa el retorno de una dinastía política que divide al país
Keiko Fujimori asumió como presidenta de Perú el 28 de julio, convirtiéndose en la primera mujer en llegar a ese cargo mediante votación directa y la novena presidenta en un lapso de diez años. Con 51 años, Fujimori logró romper el ciclo de tres derrotas electorales previas en balotajes. Su padre, Alberto Fujimori, gobernó Perú en los años noventa pero falleció en 2024 tras ser condenado por crímenes de lesa humanidad, y no fue mencionado una sola vez en el discurso inaugural de su hija.
Durante su alocución ante figuras nacionales e internacionales en el Congreso, Fujimori afirmó que recibe un país en situación catastrófica. Declaró que sus dos prioridades inmediatas son combatir la inseguridad ciudadana y los efectos climáticos de El Niño. Sin embargo, también transmitió un mensaje de unidad al asegurar que "no hay dos Perú distintos, hay un solo Perú, vibrante, multicultural, fuerte y milenario que está listo para ponerse de pie".
La nueva presidenta enfrentará el desafío de frenar la delincuencia que aqueja a millones de peruanos. Las encuestas muestran que la inseguridad es la principal preocupación ciudadana, con un 24 % de las empresas del país víctimas de delitos en 2024. Fujimori prometió reformas penitenciarias para evitar que cárceles funcionen como centros de operaciones delictivas y abordar la extorsión que afecta pequeños comerciantes, transportistas y emprendedores informales. Según BBC Mundo, su toma de mando consolida una ola de gobiernos de derecha en América Latina, que se fortalecerá con la asunción de Abelardo de la Espriella en Colombia el 8 de agosto.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.