Austria convierte casa natal de Hitler en comisaría policial
Austria inauguró una comisaría de policía en Braunau am Inn, la localidad donde nació Adolf Hitler el 20 de abril de 1889. El edificio, situado cerca de la frontera con Alemania, alberga ahora el Centro Policial de la ciudad y dependencias de la Academia de Seguridad, donde se imparten cursos de formación para agentes incluyendo contenidos sobre derechos humanos. La decisión cierra décadas de debate sobre el uso de una edificación cargada de simbolismo histórico.
- Casa natal de Hitler convertida en comisaría policial en Braunau am Inn, Austria
- Edificio fue remodelado y su fachada amarilla sustituida por una blanca funcional de estilo siglo XVII
- Monumento a víctimas del nazismo permanece en la entrada recordando 'Por la paz, la libertad y la democracia'
El Gobierno austríaco inauguró una comisaría de policía en el edificio donde nació Adolf Hitler, transformando un lugar históricamente asociado al nazismo en una institución del Estado democrático. La comisaría, ubicada en Braunau am Inn a pocos kilómetros de la frontera alemana, ahora alberga el Centro Policial local y la Academia de Seguridad, donde se imparten cursos que incluyen formación en derechos humanos.
Durante la ceremonia de inauguración, el ministro austríaco del Interior Gerhard Karner afirmó que la policía representa "exactamente lo contrario del simbolismo que está asociado a este lugar". Señaló que la institución encarna la democracia, el Estado de derecho, la libertad y la dignidad humana en su defensa incondicional contra formas de extremismo y totalitarismo.
La remodelación transformó completamente el edificio: sustituyó su antigua fachada amarilla por otra blanca funcional inspirada en su aspecto original del siglo XVII. Todo el material retirado durante las obras fue llevado a un lugar secreto para evitar que grupos neonazis lo utilizaran como reliquias. Desde los años 1930, tanto nazis como neonazis frecuentaban el lugar; en 2024, cuatro ciudadanos alemanes fueron sorprendidos colocando rosas blancas en las ventanas y realizando saludos nazis.
Austria alquiló el edificio desde 1972 con el objetivo de prevenir su transformación en sitio de exaltación del dictador. Permaneció vacío desde 2011 cuando abandonó el inmueble una organización que atendía a personas con discapacidad intelectual. El Estado expropió la vivienda en 2016 tras intentos fallidos de compra. Una comisión de expertos recomendó darle uso social o administrativo, considerando que un museo podría aumentar aún más su atractivo para extremistas.
Un monumento instalado en 1989 permanece frente al edificio con la inscripción: "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos lo advierten". El logotipo de la Policía austríaca luce sobre la entrada principal. La decisión cierra un debate de décadas sobre cómo abordar una edificación que intelectuales e historiadores austríacos han señalado como ejemplo de las dificultades del país para confrontar su pasado nazi, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



