T. J. Klune reimagina lo queer en la ciencia ficción como acto de resistencia y cuidado
En obras contemporáneas de autores como T. J. Klune, Becky Chambers y Ryka Aoki, la diversidad sexual y de género deja de ser un problema a resolver en la narrativa fantástica para convertirse en fundamento de comunidad y redención.
- Bajo mi piel (2018) sitúa a Nate Cartwright, un hombre devastado por el luto y el rechazo familiar, que encuentra amor y propósito con Alex, un exmilitar, y Artie, una niña con poderes telequinéticos, mientras huyen de un organismo gubernamental.
- La narrativa de Klune reemplaza la ontología del conflicto heroico –donde la identidad se valida mediante el sufrimiento– por una ontología del cuidado donde el romance queer funciona como acto de resistencia colectiva.
- Klune, escritor neurodivergente nacido en Oregón, publicó la novela como autopublicación en 2018; años después fue rescatada por grandes editoriales tras convertirse en obra de culto.
Durante décadas, la literatura fantástica y la ciencia ficción abordaron la diversidad sexual y de género mediante metáforas de alienación o destinos trágicos. El "otro" –alienígena, monstruo, marginado– funcionaba como reflejo de exclusión social. En la narrativa actual liderada por T. J. Klune, Becky Chambers, Ryka Aoki y Travis Baldree se produce un viraje radical: lo queer deja de ser un problema para convertirse en puerto seguro.
Bajo mi piel transcurre en Oregón en 1995. Nate Cartwright, devastado por el luto, el rechazo familiar tras salir del clóset y el desempleo, se refugia en la cabaña remota de sus difuntos padres. Su aislamiento se quiebra con la irrupción de Alex, un exmilitar hermético y peligroso, y Artie, una niña de 10 años con poderes telequinéticos y fascinación por el tocino. Artie es resultado de experimentos secretos estadounidenses sobre vida extraterrestre. Los tres emprenden una huida perseguidos por un organismo gubernamental implacable.
En la novela, el trauma reprimido de Nate encuentra reposo en la vulnerabilidad, mientras Alex personifica el duelo moral del soldado desgarrado entre el deber estatal y la empatía. El romance queer no es adorno: atraviesa la obra como eje de redención. En una sociedad opresiva, el amor entre ambos surge como acto de resistencia colectiva y reconciliación con la propia identidad.
Klune entrelaza conspiraciones de la Guerra Fría e investigaciones sobre ovnis con reflexiones sobre lo extraño. Sus personajes buscan construir una familia elegida donde la empatía y la aceptación incondicional son armas poderosas. La novela nació en 2018 como autopublicación y fue rescatada años después por grandes editoriales tras convertirse en obra de culto entre sus lectores, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.