Franco Baresi, defensa legendario del Milan, muere a los 66 años
Franco Baresi, histórico capitán del Milan y referente de la selección italiana, murió a los 66 años. Italia lamenta la pérdida de otro de sus ídolos deportivos.
- Franco Baresi, considerado uno de los mejores defensas del mundo, fue capitán del Milan durante toda su carrera en el club
- Su muerte se suma a recientes pérdidas de figuras del fútbol italiano como Salvatore Schillaci, Gianluca Vialli y Paolo Rossi
- Italia ha sufrido la muerte de varias leyendas deportivas en los últimos años, muchas por enfermedades graves como el cáncer
Franco Baresi, leyenda defensiva del fútbol italiano que se desempeñó toda su carrera en el Milan, falleció este viernes a los 66 años. Su muerte marca el retorno de la tristeza al país trasalpino, que en años recientes ha visto partir a varias de sus figuras más emblemáticas del deporte.
Baresi era reconocido como uno de los mejores defensas del mundo y fue capitán histórico del Milan. Su fallecimiento se produce apenas un año después de la muerte de Salvatore Schillaci, el ídolo de la selección italiana en el Mundial de 1990, quien falleció el 18 de septiembre de 2024 a los 59 años tras luchar contra un cáncer de colon. Schillaci fue máximo goleador de Italia en ese torneo y acumuló seis goles que llevaron a su país a las semifinales.
Italia también ha llorado recientemente la partida de otros grandes del fútbol. Gianluca Vialli murió el 6 de enero de 2023 a los 58 años tras una batalla contra el cáncer de páncreas; Paolo Rossi falleció el 9 de diciembre de 2020 a los 64 años por un tumor de pulmón. Rossi fue máximo goleador del Mundial de España 1982 y decisivo en la obtención del título mundial. Su legado incluye tres goles contra Brasil en las semifinales y uno en la final contra Alemania.
Otros casos que han conmovido al fútbol italiano incluyen al serbio Sinisa Mihaijlovic, quien falleció el 16 de diciembre de 2022 a los 53 años por leucemia, y al capitán del Fiorentina Davide Astori, quien murió el 4 de marzo de 2018 a los 31 años por una cardiomiopatía arritmogénica ventricular que no había sido diagnosticada. La sucesión de pérdidas ha dejado un profundo impacto en la sociedad italiana y sus aficiones deportivas, según reportó La Prensa.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
