Brad Pitt revela haber consumido cuatro Coca-Colas diarias en los 90 antes de su transformación física
Pitt explicó que una propuesta para protagonizar Se7en con el director David Fincher le devolvió las ganas de seguir actuando tras una depresión, permitiéndole después prepararse físicamente para Troya con una dieta de pollo, brócoli y arroz integral.
- Brad Pitt consumía cuatro Coca-Colas con hielo diariamente en los años 90 durante depresión
- Película Se7en de David Fincher le revitalizó su carrera tras cuestionarse si deseaba seguir actuando
- Para Troya a los 40 años, transformó su cuerpo con dieta estricta y entrenamiento físico con Duffy Gaver
A los 62 años, Brad Pitt sigue siendo uno de los hombres más apuestos de la industria cinematográfica, aunque su salud y apariencia no siempre fueron así. En una conversación con Dax Shepard en el pódcast Armchair Expert, la estrella de Hollywood reveló que a principios de los años 90 llevaba una vida completamente poco saludable. "Fue la época menos saludable de mi vida. Me despertaba, fumaba una pipa de marihuana, me bebía cuatro Coca-Colas con hielo y no comía nada", explicó.
Durante aquel período, Pitt atravesaba una fuerte depresión y se cuestionaba casi diariamente si la actuación era realmente lo que deseaba hacer para toda su vida. El cambio llegó cuando le presentaron la oportunidad de protagonizar Se7en: los siete pecados capitales bajo la dirección de David Fincher. "Fui a ver a Fincher, que hablaba de las películas como nunca antes había oído a nadie hablar de cine. Me volvió a entrar el gusanillo", aseguró el actor. Luego de esta película, los trabajos comenzaron a lloverle, y en 2001 lo convocaron para Troya en el papel de Aquiles.
Para construir el personaje de Aquiles a los 40 años, Pitt recibió preparación física de Duffy Gaver, quien también ha trabajado con estrellas como Chris Hemsworth y Tom Holland. Gaver reveló a Men's Health en 2021 que la dieta consistía en "pollo, brócoli y arroz integral" e hidratación únicamente con agua. Durante los arduous entrenamientos de esgrima, el actor notó que le faltaba el aire, sensación asfixiante que lo llevó a dejar el cigarrillo. Posteriormente, Brad superó su adicción al alcohol; en entrevista a GQ Style en mayo de 2017 confesó que un amigo lo ayudó a abandonar el vino y "jugo de arándanos y agua con gas" se convirtió en su alternativa, según reportó La Nación.
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