Candidatos presidenciales brasileños buscan legitimidad en Washington de cara a 2026
En Brasil, la política exterior se ha convertido en escenario electoral. Las visitas de Lula y del senador Flávio Bolsonaro a Washington revelan una disputa por obtener legitimidad internacional y capital político para la próxima contienda presidencial.
- Lula visitó Washington enfocándose en cuestiones de soberanía: tensiones comerciales, exploración de tierras raras y reforma del Consejo de Seguridad de la ONU.
- Flávio Bolsonaro realizó una visita predominantemente simbólica orientada a generar capital político electoral reforzando vínculos con la afinidad ideológica de Trump.
- La opinión pública brasileña desconfía de Estados Unidos como actor geopolítico: la desconfianza superó la confianza desde 2014 y alcanzó máximo de 63% en 2018 durante el gobierno Trump.
En Brasil, la política exterior se ha convertido en un escenario clave de la competencia electoral. El presidente Lula y el senador Flávio Bolsonaro, los dos principales candidatos a la presidencia del país en 2026, realizaron visitas a Washington que revelan más allá de sus agendas una clara disputa por obtener legitimidad internacional y capital político para sus campañas presidenciales.
La agenda oficial de Lula enfatizó la defensa de la soberanía nacional como eje central, abordando el recrudecimiento de tensiones comerciales con Estados Unidos, la explotación de tierras raras y la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU. Por su parte, la visita de Flávio Bolsonaro fue predominantemente simbólica, dirigida no a la formulación de agendas de política exterior sustantivas sino a la generación de capital político electoral.
La visita de Bolsonaro sirvió para reforzar el vínculo entre la derecha bolsonarista y la afinidad ideológica con Trump, contrario a la relación institucional que mantiene Lula con Washington. Esta estrategia ocurre en medio del escándalo de audios enviados por Flávio Bolsonaro al banquero Daniel Vorcaro en los que solicitaba dinero para una película sobre su padre, Jair Bolsonaro.
Sin embargo, la opinión pública brasileña presenta actitudes complejas hacia Estados Unidos. Datos del proyecto Brasil, las Américas y el Mundo revelan que más del 70% de encuestados caracterizó las relaciones bilaterales como positivas entre 2010 y 2022, pero la desconfianza hacia el país como actor geopolítico superó la confianza a partir de 2014, alcanzando máximo de 63% en 2018 durante el gobierno Trump. Esta transformación en la opinión pública brasileña podría reducir la efectividad de apelar al alineamiento con Washington como activo electoral, según reportó TalCual.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
