Bruselas sostiene que mecanismo de carbono no es arancel pese a críticas estadounidenses
Mientras el gobierno estadounidense compara la política de carbono europea a un arancel disfrazado, Bruselas insiste en que se trata de un mecanismo diseñado para evitar la fuga de carbono y garantizar equidad con productores europeos.
- El CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono) entró en vigor el 1 de enero y obliga a importadores de productos intensivos en carbono a pagar por emisiones incorporadas
- Puzder acusó a Bruselas de aplicar doble rasero al denunciar aranceles estadounidenses mientras impulsa su propio CBAM
- La portavoz comunitaria afirmó que el mecanismo es no discriminatorio, se aplica por igual a todos los países según emisiones verificadas y es compatible con normas de la OMC
La Comisión Europea defendió su Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) como una medida climática legítima, rechazando comparaciones estadounidenses con aranceles proteccionistas. Una portavoz comunitaria precisó en rueda de prensa que la iniciativa está diseñada para evitar la fuga de carbono, apoyar la descarbonización global y garantizar que productos importados asuman el mismo precio de carbono que enfrentan los productores europeos bajo el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE.
El asesor comercial estadounidense Puzder acusó en un artículo de opinión en Financial Times que Bruselas aplica un doble rasero al denunciar medidas estadounidenses mientras impulsa su propio mecanismo, que describió como una barrera proteccionista disfrazada de política climática. Defendió además los aranceles estadounidenses sobre acero y aluminio bajo la Sección 232, alegando razones de seguridad nacional por la sobrecapacidad subsidiada de terceros países como China.
El CBAM, que entró en vigor el 1 de enero, obliga a importadores de acero, aluminio y otros productos intensivos en carbono a pagar por las emisiones incorporadas en esos bienes. Bruselas propuso en junio ampliar su alcance a productos con elevada proporción de acero o aluminio, como componentes automotrices, electrodomésticos, maquinaria y equipos de construcción. La portavoz comunitaria subrayó que el mecanismo es no discriminatorio, compatible con normas de la Organización Mundial del Comercio pues se aplica por igual a todos los países según emisiones verificadas, y que los bienes con baja huella de carbono tendrán obligaciones bajas o nulas. Además, los precios de carbono ya abonados en terceros países pueden deducirse para evitar doble tributación, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.