Carlos J. Miguens, empresario de dinastía Bemberg, fallece a los 77 años
Miguens, nacido el 16 de febrero de 1949, se formó en el colegio Newman e integró directorios de empresas del Grupo Bemberg. Su madre fue la cineasta María Luisa Bemberg.
- Carlos José Miguens, heredero de dinastía Bemberg, fallece a los 77 años por cáncer el domingo 19 de julio
- Presidió Cervecería Quilmes durante muchos años y lideró inversiones en minería, energía y producción de limón
- Recibió premio a CEO de Mayor Trayectoria en 2024; abogaba por transparencia, valores y mejora de comportamientos ejecutivos
Carlos José Miguens, heredero de la poderosa dinastía Bemberg, falleció este domingo a los 77 años a raíz de un cáncer. Nacido el 16 de febrero de 1949, se formó en los colegios San Jorge y Cardenal Newman, y estudió economía en la Universidad del Salvador. Era hijo de la reconocida directora de cine María Luisa Bemberg y del prestigioso arquitecto Carlos María Miguens. Su abuelo, Otto Eduardo Bemberg, fue una figura clave en su formación tanto empresarial como ética.
Miguens ocupó posiciones destacadas en diversos directorios del Grupo Bemberg. Presidió durante muchos años la Cervecería y Maltería Quilmes S.A., donde logró consolidar el liderazgo de la empresa mediante un importante crecimiento de sus ventas e incorporación de nuevas plantas fabriles en Argentina, Chile y Bolivia. Más allá del Grupo Bemberg, realizó múltiples inversiones propias: lideró el Grupo Miguens en empresas mineras dedicadas a la explotación de oro y litio en el lado argentino de la cordillera de los Andes, participó en las centrales de energía Piedra del Águila y Central Puerto, y tuvo participación del 15% en la compañía Citrícola San Miguel S.A., una de las principales empresas procesadoras de limón del mundo.
Quienes lo trataron reconocían en Miguens una notable facilidad para apreciar el éxito o fracaso de emprendimientos, una inquebrantable posición de transparencia y un compromiso con negocios independientes de asistencias estatales. En 2024 recibió el premio a CEO de Mayor Trayectoria, en el que declaró que "la Argentina necesita ir por el camino de los valores, los premios y los castigos", reclamando la necesidad de mejorar comportamientos y gestiones de ejecutivos. Para la gestión de empresas consideraba clave la formación de equipos con denominadores comunes y generosamente ayudó a quienes trabajaban en sus emprendimientos, creando afectos que iban más allá de relaciones laborales, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
