Afganistán enfrenta peor crisis de derechos de mujeres tras cinco años de régimen talibán
Transcurridos cinco años desde que los talibanes tomaron control total de Afganistán en 2021, mujeres y niñas carecen de acceso a educación, enfrentan restricciones severas en empleo y libertad de movimiento, configurando un sistema que investigadores llaman apartheid de género.
- Tras el retiro estadounidense en 2021 y la huida del presidente Ashraf Ghani, los talibanes retornaron al poder e impusieron una interpretación estricta de la sharia; Afganistán es ahora el único país sin educación secundaria y superior para mujeres.
- Fereshta Abbasi, investigadora de Human Rights Watch, documenta que en cinco años el régimen institucionalizó restricciones antes presentadas como temporales: educación, empleo, movilidad, vestimenta, acceso a espacios públicos.
- Naciones Unidas reporta que 14 millones de afganos enfrentan inseguridad alimentaria aguda; desde 2023 se agravó la crisis humanitaria por deportaciones masivas desde Pakistán e Irán.
Cinco años después de que los talibanes retomaran el control absoluto de Afganistán en 2021, el país enfrenta una de las peores crisis de derechos humanos a nivel global, con la crisis más severa de derechos femeninos del mundo. Esto según Fereshta Abbasi, investigadora de violaciones de derechos humanos para Human Rights Watch, quien ha documentado abusos en el país durante una década.
La crisis se expresa en exclusiones sistemáticas. Afganistán es el único país donde mujeres y niñas carecen completamente de acceso a educación secundaria y superior. Además enfrentan restricciones severas para el empleo y no poseen libertad de movimiento. Los talibanes impusieron una estricta interpretación de la sharia que, tras cinco años, se ha institucionalizado en un sistema que regula educación, empleo, movilidad, vestimenta, acceso a espacios públicos y participación en la vida pública. Jelena Bjelica, codirectora de Afghanistan Analysts Network, subraya que medidas que parecían temporales en 2021 ya no lo parecen.
La población general también sufre. Human Rights Watch ha documentado detenciones arbitrarias, tortura y desapariciones forzadas de periodistas, activistas de derechos humanos y exfuncionarios de gobierno. Thomas Barfield, presidente del Instituto Americano de Estudios sobre Afganistán, afirma que las mujeres progresaban notablemente en los veinte años de la República: ese avance se derrumbó completamente. Organizaciones internacionales califican la situación como apartheid de género. Simultáneamente, 14 millones de residentes enfrentan inseguridad alimentaria aguda, según Naciones Unidas. Desde 2023, la crisis se agravó por la llegada de deportados masivos desde Pakistán e Irán, según reportó La Tercera.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.