Milei reforma la Carta Orgánica del Banco Central con mandato único de preservar la moneda
Javier Milei anunció cambios profundos al Banco Central de la República Argentina y un «grillete fiscal» que actuaría como freno automático a los déficits públicos, con medidas que responden a recomendaciones del Fondo Monetario Internacional.
- La reforma restringe el financiamiento del Estado al BCRA y prohíbe compra de títulos públicos en mercado primario
- La remoción del presidente y directorio del BCRA requerirá dos tercios en ambas cámaras parlamentarias en lugar de decreto del Ejecutivo
- El grillete fiscal activaría un cierre automático de la administración pública si persisten meses de déficit presupuestario
El gobierno argentino presentó una propuesta para modificar la Carta Orgánica del Banco Central aprobada en 1992. El cambio principal restablecería el mandato único de preservar el valor de la moneda, reemplazando los cinco objetivos añadidos en 2012 durante la administración Fernández, que incluían estabilidad monetaria, financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social. Esta reformulación enfoca las metas del organismo en combatir la inflación.
La iniciativa prohíbe explícitamente que el BCRA emita dinero para financiar al Estado nacional, provincial o municipal, y restringe la compra de títulos públicos del Estado en el mercado primario. Además, los dividendos solo podrán girarse al Tesoro para cancelación de deuda. El gobierno actual no emite dinero para financiar directamente al Tesoro, pero ha transferido utilidades que eventualmente entran en circulación como inyección monetaria.
Respecto a la gobernanza, la propuesta endurece los requisitos para remover a las autoridades del BCRA. Mientras que actualmente pueden ser removidas por decreto del Ejecutivo con consejo de una comisión parlamentaria, el nuevo esquema exigiría dos tercios de votos en ambas cámaras. El Fondo Monetario Internacional respalda esta reforma como parte de su programa de estabilización con Argentina.
El presidente también anunció un «grillete fiscal»: una regla permanente que impediría aprobar presupuestos deficitarios. Si durante varios meses consecutivos el resultado fiscal fuera negativo, el Parlamento tendría semanas para restaurar el equilibrio. De no hacerlo, entraría automáticamente en vigencia un cierre temporal de la administración pública con paralización de actividades no esenciales, suspensión de nuevos gastos y contratos, cese de transferencias provinciales, y suspensión de salarios para el Ejecutivo, parlamentarios y funcionarios.
Desde que Milei asumió en finales de 2023, aplicó un plan severo de ajuste fiscal. Argentina logró reducir la inflación interanual de un máximo de 289,4 por ciento en abril de 2024 a 33,5 por ciento en junio de 2025, aunque el descenso se estancó desde agosto de 2025. En el primer semestre de 2026 el país registró un superávit fiscal primario equivalente a 0,6 por ciento del PIB, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
