Oposición venezolana comienza negociaciones con chavismo bajo supervisión de Estados Unidos
La oposición llega a nuevas negociaciones con el gobierno de Venezuela con esperanza de lograr cambios políticos, pero con aparente distanciamiento respecto al liderazgo de María Corina Machado.
- Estados Unidos a través del Departamento de Estado supervisa el proceso de negociación que comienza el 1 de agosto con 10 representantes por cada delegación
- El reconocimiento de Washington a los diputados de 2015 como interlocutores válidos constituye la principal fortaleza de la oposición, vinculado al control de activos externos
- El distanciamiento entre delegados y la Plataforma Unitaria Democrática representa una debilidad que genera desconfianza en la opinión pública sobre el proceso
La oposición venezolana iniciaba el sábado 1 de agosto nuevas negociaciones con el gobierno de Nicolás Maduro en un proceso supervisado por Estados Unidos a través del Departamento de Estado. La delegación era encabezada por Dinorah Figuera, como presidenta de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015. A diferencia de procesos anteriores en los que Miraflores controlaba las variables, en esta ocasión era Washington quien ejercía control sobre el desarrollo de las negociaciones.
El reconocimiento del gobierno estadounidense a los diputados de 2015 como última institución elegida democráticamente en Venezuela y como ejecutora de la tercera fase del plan de transición de Estados Unidos constituía la principal fortaleza de la oposición. Este respaldo estaba vinculado al hecho de que la Asamblea Nacional de 2015 controla los activos del país en el exterior, lo que proporcionaba piso jurídico para los contratos suscritos entre Venezuela y Estados Unidos. Sin embargo, politólogos como Santiago Rodríguez y María Verónica Torres señalaban el aparente distanciamiento entre el grupo de diputados que lideraba Figuera y las organizaciones políticas a las que pertenecían con respecto al liderazgo de María Corina Machado y otros partidos de la Plataforma Unitaria Democrática.
Del lado opositor participaban parlamentarios vinculados con Primero Justicia y Voluntad Popular. La última vez que se sentaron en una mesa fue en Barbados en 2023 con mediación del Reino de Noruega, acuerdo que permitió las primarias presidenciales ganadas por Machado y una candidatura unitaria en los comicios del 28 de julio de 2024 con observación internacional, aunque no impidió el desconocimiento de los resultados a favor de Edmundo González por parte del gobierno.
Según Efecto Cocuyo, el tutelaje estadounidense ofrecía una ventaja política pero también comportaba riesgos: la supervención militar, económica y política de Estados Unidos haría cauteloso al gobierno en sus ofertas pero le impedía incumplir los acuerdos. Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, se había anotado en el rol de vigilante del proceso sin participar en el mecanismo de diálogo formal.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


