Padre condenado a 15 años por tiroteo en escuela de Georgia
Un tribunal en Georgia condenó a Colin Gray, padre del adolescente que perpetró un tiroteo masivo en 2024, en lo que marca un hito sin precedentes en Estados Unidos: es la primera vez que un progenitor de un autor de tiroteo escolar es condenado por asesinato.
- Colin Gray fue hallado culpable de asesinato y homicidio involuntario; sentenciado a 15 años de prisión el jueves.
- Su hijo Colt, de 16 años, ya fue condenado a cadena perpetua sin libertad condicional por 55 cargos relacionados con el ataque que mató a dos estudiantes y dos maestros.
- La fiscalía argumentó que Gray falló en supervisar la salud mental de su hijo y le proporcionó el arma utilizada en el tiroteo.
Colin Gray, de 55 años, fue sentenciado a 15 años de prisión tras ser declarado culpable en marzo de los cargos de asesinato y homicidio involuntario, entre otros. El fallo lo convierte en el primer progenitor de un tirador escolar en Estados Unidos en ser condenado por asesinato en conexión con un ataque masivo. La fiscalía sostuvo que Gray cargaba responsabilidad sustancial por el tiroteo ocurrido en la escuela secundaria Apalachee en Winder, Georgia, durante 2024, porque proporcionó a su hijo Colt, entonces de 14 años, el rifle utilizado en el ataque y no atendió las señales de deterioro mental y obsesión creciente del adolescente con la violencia.
El juez Nicholas Primm reconoció durante la lectura de sentencia que Gray cometió delitos vinculados a los de su hijo, reconociendo que el padre no sabía que Colt asistiría a la escuela para perpetrar un tiroteo ni que planeaba deliberadamente atacar a nadie. Sin embargo, enfatizó la importancia de que el padre no tomó en serio las advertencias sobre el estado mental de su hijo. Colt Gray, de 16 años, ya había sido condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras declararse culpable de 55 cargos relacionados con el ataque que dejó muertas a dos estudiantes y dos maestros.
Brad Smith, fiscal de distrito del condado de Barrow, declaró que la sentencia transmitía un mensaje que esperaba resonara más allá del suburbio de Atlanta donde ocurrió el tiroteo. Smith enfatizó que los jóvenes no están en condiciones de tomar decisiones racionales respecto a las armas de fuego y que la sociedad debe determinar quién debe tener acceso a ellas. Según CNN, se trata de un caso histórico que pone a prueba los límites de responsabilidad penal en tiroteos masivos.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
