Nicaragua registra 1968 casos de malaria y 626 de chikungunya al cierre de julio
El incremento de malaria y chikungunya en Nicaragua coincide con la detección de casos importados en Costa Rica, principalmente vinculados a actividades mineras en la zona fronteriza.
- Nicaragua registró 1968 casos de malaria y 626 de chikungunya desde mayo de 2026
- Costa Rica detectó 27 casos importados de malaria en 2026, el 96% con nexo epidemiológico a Nicaragua
- La minería ilegal y la movilidad transfronteriza impulsan la transmisión de enfermedades en ambos países
El Ministerio de Salud de Nicaragua confirmó 1968 diagnósticos de malaria al cierre de julio de 2026 y 626 casos de chikungunya desde mayo, cuando comenzó el registro en los boletines epidemiológicos. Estos números coinciden con una alerta emitida por las autoridades sanitarias costarricenses, que han identificado casos importados en pacientes con antecedentes de viaje reciente a Nicaragua o con nexo epidemiológico con personas procedentes del país.
Costa Rica reporta 54 casos de malaria durante 2026, de los cuales 27 corresponden a importaciones. El 96% de estos últimos —26 casos— presentan conexión directa con Nicaragua, principalmente asociados a movilidad laboral transfronteriza y actividades mineras en la zona de Las Crucitas. Las autoridades costarricenses mantienen cinco focos activos de malaria en los cantones de San Carlos, Los Chiles, Sarapiquí, Matina y Limón, concentrados en la Región Huetar Norte.
El secretario general del Ministerio de Salud de Nicaragua, Carlos Sáenz, reconoce que la malaria es una de las enfermedades que se ha incrementado en el país, atribuyendo el aumento a factores como el cambio climático. Los datos analizados por Confidencial muestran 71 casos semanales de malaria en promedio, con picos de hasta 105 contagios en una sola semana durante las primeras 29 semanas epidemiológicas de 2026.
Las autoridades costarricenses señalan que la actividad minera ilegal continúa representando un desafío epidemiológico importante, al favorecer la exposición de poblaciones móviles y dificultar el acceso oportuno a servicios de salud. Aunque ambos países renovaron un acuerdo binacional el 3 de julio de 2026 para combatir la malaria, la transmisión activa en Nicaragua sigue generando retos para los programas de eliminación en la región, según reportó Confidencial.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
