Jóvenes del conurbano de Buenos Aires rechazan políticos y confían solo en sí mismos
Una encuesta realizada por el Centro de Investigación y Acción Social (CIAS) a 964 jóvenes de 16 a 24 años en barrios populares del conurbano y Buenos Aires revela un rechazo profundo a la política tradicional. Los participantes expresan que dependen únicamente de su propio esfuerzo y desconfían tanto de políticos como de instituciones formales.
- El 75% de jóvenes encuestados percibió que su situación empeoró en los últimos 12 meses; el 60% redujo consumos o gastos en el hogar
- El 57% debió pedir dinero prestado o tomar créditos; 68% recurre a familiares o amigos, 39% a prestamistas informales del barrio
- Los jóvenes practican "cuentapropismo emocional" sin esperar soluciones del Estado, ni de Milei ni de políticos tradicionales
La investigación realizada entre mayo y junio por el jesuita Rodrigo Zarazaga, junto con Gonzalo Elizondo y Luis Schiumerini, documenta una realidad deteriorada de jóvenes en barrios populares que soportan el peso del ajuste y la falta de reactivación económica. Los testimonios muestran un rechazo categórico a cualquier ayuda política: Matías, de 19 años del barrio Mitre en San Miguel, afirma que la política no le importa porque su única dependencia es de sí mismo. Esta percepción se replica entre Gio, de 23 años en Quilmes; Thiago, de 21 años en San Miguel, y otros entrevistados que enfatizan su autoconfianza absoluta.
Los indicadores económicos reflejan una crisis aguda en estos sectores. El 75% de los jóvenes percibió que en los últimos 12 meses su situación empeoró. El 60% reportó que en su hogar debieron reducir consumos o gastos, mientras que el 40% identificó específicamente recortes en alimentos. La tercera generación de sus familias ha vivido en carencias estructurales, sin acceso al sistema formal de empleo, impuestos o previsión social.
Ante las restricciones económicas, el endeudamiento se convirtió en la solución más extendida. El 57% de los jóvenes encuestados declaró que en su hogar debieron pedir dinero prestado o tomar créditos para gastos cotidianos. El 68% recurre a préstamos informales con familiares o amigos, y el 39% acude a prestamistas del barrio. Este panorama demuestra que ni Milei ni la narrativa tradicional del peronismo logran movilizar a jóvenes que viven en una realidad sedimentada en décadas de desprotección y deterioro, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.




