Teresa Trujillo consolidó la danza contemporánea en Uruguay a mediados del siglo XX
El libro Corporrealidades recorre la carrera de Teresa Trujillo, pionera de la danza contemporánea uruguaya que viajó a Estados Unidos y Francia para formarse con maestros revolucionarios, y regresó para transformar la escena local con obras experimentales que combinaban danza, cine y teatro.
- Teresa Trujillo estudió danza en 1951 a los 14 años con Tamara Grigorieva, directora del Ballet del Sodre, en un contexto donde visitaban Uruguay coreógrafos como Martha Graham y José Limón.
- Entre 1962 y 1963 viajó por sus medios a estudiar con maestros de danza en Estados Unidos y París, regresando para consolidarse como coreógrafa en Uruguay.
- En 1966 protagonizó el happening Liquidación de una platea en el Teatro Circular que fue prohibido por las autoridades municipales, etapa que antecedió su exilio.
A mediados del siglo XX, cuando las artes contemporáneas apenas germinaban en América Latina, Teresa Trujillo revolucionaba la escena uruguaya con una propuesta que integraba danza, cine, performance y actuación. Su trayectoria, documentada en el libro Corporrealidades editado por Tribu, traza buena parte de la historia del arte contemporáneo en el país durante una época donde creadores de distintos continentes se conectaban y alimentaban los unos de los otros.
En 1951, a los 14 años, Trujillo comenzó a estudiar danza con Tamara Grigorieva, directora del Ballet del Sodre. Ese era el contexto en que llegaban a Uruguay las revoluciones artísticas de Martha Graham desde Estados Unidos, José Limón de México, Alicia Alonso de Cuba y Dore Hoyer de Alemania. Un año después protagonizó el corto de danza Otoño está en el arte, dirigido por Mario Traverso en momentos en que el cine no existía en el país.
Buscando formarse a la altura de sus ambiciones, Trujillo viajó en 1962 a Estados Unidos mediante becas y medias becas conseguidas por correo, estudiando con los principales maestros de la danza. En 1963 prosiguió hacia París. De regreso en Uruguay, volcó ese conocimiento en la danza local y se consolidó como coreógrafa con la que todos querían trabajar. En 1965, un encuentro casual en París con el cineasta Mario Handler derivó en Danza cinema I y II, obra premiada en el Festival del Sodre.
En 1966, en el Teatro Circular, Trujillo reunió al pintor Federico Vilés y al músico Conrado Silva para Liquidación de una platea, un happening que conmovió la aldea. Los inspectores municipales prohibieron su reiteración y el ministerio elevó el caso a la Fiscalía del Crimen. Tres años después, ya de regreso del exilio, presentó Escalada en la Alianza Francesa, un trabajo realizado durante el convulso 1968 francés que reflejaba los tiempos revolucionarios que se avecinaban. El libro Corporrealidades se edifica sobre materiales donados por la propia artista al Centro de Investigación, Documentación y Difusión de las Artes Escénicas de Montevideo en 2020, según reportó la diaria.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.