De la captura de Maduro al diálogo: cómo funciona la transición venezolana
Guía de fondo para entender un proceso en desarrollo que redefine equilibrios migratorios, energéticos y geopolíticos en toda América Latina.
- El 3 de enero de 2026 Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York; su juicio está fijado para el 1 de junio de 2027.
- Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada y su hermano Jorge Rodríguez coordina el diálogo con la oposición.
- El doble terremoto del 24 de junio dejó más de 180 muertos y su reconstrucción se convirtió en ficha de negociación.
En la madrugada del 3 de enero de 2026, Estados Unidos ejecutó una operación militar —acompañada de bombardeos contra instalaciones estratégicas— que capturó a Nicolás Maduro en su residencia de Caracas y lo trasladó a Nueva York para enfrentar cuatro cargos por narcoterrorismo. Ese mismo día, el presidente Donald Trump anunció que Washington estaría al cargo del país hasta lograr una transición segura y descartó a la líder opositora María Corina Machado para encabezar el proceso. El juicio contra Maduro y su esposa Cilia Flores quedó fijado para el 1 de junio de 2027.
Horas después de la captura, y por orden del Tribunal Supremo de Justicia, la entonces vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada, jurando ante la Asamblea Nacional dos días más tarde. Su hermano, Jorge Rodríguez, preside la Asamblea y hoy coordina el diálogo. Ese eje familiar es clave: el chavismo mantiene el control del Estado a través de las instituciones que sobrevivieron a la caída de Maduro, mientras negocia su supervivencia política.
Venezuela vivió varias rondas de negociación en la última década, en República Dominicana, Barbados y México. La diferencia de 2026 es el contexto de fuerza: el diálogo ocurre después de una intervención militar extranjera y con Estados Unidos como actor decisivo. Del lado opositor negocia la exdiputada en el exilio Dinorah Figuera, mientras Machado, Nobel de la Paz, no participa pero prometió no obstaculizar el proceso. El chavismo exige el levantamiento de todas las sanciones y la oposición reclama la liberación de los presos políticos, la renovación de los poderes públicos y un cronograma electoral.
La transición coincide con una emergencia humanitaria. El 24 de junio de 2026, hacia las 18:04 hora local, la costa norte sufrió un raro doblete sísmico: un primer sismo de magnitud 7,2 seguido, 39 segundos después, por uno de 7,5, con epicentros en Yaracuy. Fue uno de los eventos más fuertes en más de un siglo y dejó más de 180 muertos y edificios derrumbados en Caracas. La reconstrucción se ha vuelto, a la vez, urgencia social y ficha de negociación en la mesa.
La suerte de Venezuela redefine equilibrios regionales: condiciona los flujos migratorios —más de 7 millones de venezolanos emigraron en la última década—, el precio y la geopolítica del petróleo, y el precedente de una intervención militar estadounidense en Sudamérica. En las próximas semanas convendrá vigilar si la reunión presencial de Caracas se concreta, el calendario del juicio en Nueva York, el rol de Machado y la ayuda para la reconstrucción como termómetro de buena fe.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.