Torturadores del régimen sirio enfrentan justicia en cárceles europeas
Fiscales europeos, supervivientes y ONG construyeron una vía alternativa de justicia contra responsables del régimen de Bachar el Asad tras fracasar en crear un tribunal internacional. El general Jaled al Halabi fue condenado a ocho años de cárcel en Austria en julio.
- De 70 procedimientos abiertos en el mundo por crímenes en Siria mediante jurisdicción universal, 68 se desarrollan en Europa; Alemania concentra 41 casos
- El general Jaled al Halabi, comandante de la policía secreta en Raqa, fue detenido en Austria en 2024 y condenado a ocho años de cárcel por crímenes contra la humanidad
- El intercambio de información entre fiscalías europeas y mecanismos de Naciones Unidas como el IIIM han creado un "ecosistema internacional de justicia" más allá del Tribunal Penal Internacional
Durante más de una década, el general Jaled al Halabi creyó que había escapado del largo brazo de la justicia. Comandó la policía secreta en la ciudad de Raqa, uno de los pilares de la maquinaria represiva del régimen de Bachar el Asad. En 2013 abandonó la unidad 335 y cambió su puesto por una vida discreta en Europa, con ayuda de los servicios secretos israelíes para los que trabajaba como agente doble. Pasó por Francia, donde le fue rechazada su solicitud de asilo, e instalándose finalmente en Austria. Durante años viajó por Europa convencido de que, como muchos otros funcionarios de alto rango del régimen, había dejado la guerra atrás.
A finales de 2024 esa sensación de impunidad se quiebra. Las autoridades austriacas lo detuvieron acusándolo de crímenes contra la humanidad cometidos en Siria. Era el funcionario de mayor rango del régimen detenido hasta entonces en Europa. En julio de 2026 llegó su condena: ocho años de cárcel. Su caso representa uno de los avances más recientes de un esfuerzo silencioso que lleva más de una década desarrollándose en Europa, donde fiscales, abogados, investigadores y supervivientes sirios han logrado llevar ante tribunales nacionales a responsables de atrocidades del régimen mediante el principio de jurisdicción universal.
Ese principio permite perseguir crímenes graves como tortura, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad independientemente del lugar donde se cometieron o la nacionalidad de víctimas y acusados. El esfuerzo comenzó con Alemania y después se sumaron Suecia, Francia, Países Bajos y Austria. De los 70 procedimientos abiertos en el mundo por crímenes en Siria mediante jurisdicción universal, 68 se desarrollan en Europa. Solo Alemania concentra 41 casos, seguida por Suecia con ocho, Países Bajos con cinco y Francia con cuatro. El intercambio de información entre fiscalías europeas se ha convertido en una de las mayores fortalezas de este modelo, generando lo que especialistas describen como un "ecosistema internacional de justicia" que va más allá del Tribunal Penal Internacional, según reportó El País.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



