Museo de Antioquia abre sala permanente con 118 obras de Débora Arango
El Museo de Antioquia inauguró una sala permanente dedicada a Débora Arango con 118 obras que revelan la vida y el arte de la pintora más transgresora del siglo XX en Colombia, quien desafió las normas morales de su época.
- Sala permanente exhibe 118 obras de Débora Arango tras 30 años de disputas legales por recuperar su obra
- Arango fue primera colombiana en pintar un desnudo, enfrentó amenaza de excomunión y violencia por vestir pantalones
- Exposición ubicada en Museo de Antioquia y denominada El mundo en primera persona abrió el sábado
El Museo de Antioquia inauguró una sala permanente dedicada a Débora Arango con 118 cuadros que exponen lo más íntimo de la obra de la artista expresionista colombiana. La sala, denominada El mundo en primera persona, se ubica al lado del espacio que exhibe la obra más íntima de Fernando Botero y se abrió tras concluir un proceso legal de más de 30 años que implicó que la familia recuperara obras extraviadas y las reuniera con aquellas que resguardaban en su casa de Fizebad, en El Retiro, Antioquia.
Débora Arango nació en 1907 en una sociedad ultraconservadora y desafió sus normas mediante su arte. Fue la primera colombiana en pintar un desnudo, lo que la llevó a ser amenazada de excomunión por un obispo. Según relató su sobrino nieto Pedro Miguel Estrada, ella respondió que habría que excomulgar a todas las hijas de los socios del Club Campestre de Medellín, quienes eran sus modelos. También soportó violencia cuando se atrevió a montar un caballo con pantalones en su natal Envigado, acción por la cual le arrojaron agua caliente en las calles.
La exposición incluye obras significativas como su Autorretrato, donde se pintó de espaldas con el rostro caído sobre las piernas de su padre, considerado único en el expresionismo de la artista. También contiene desnudos, bocetos de monjas en embarazo y retratos de personajes públicos, como el del médico de su familia que le rogó no lo pintara pero a quien dibujó sostiendo una calavera en lugar de un estetoscopio.
Juliana Estrada Londoño, sobrina nieta de Arango, vivió con la artista alrededor de diez años y recibió consejos revolucionarios para la época. Arango le decía: "Mija, el único pecado que existe es hacerles daño a los demás". En 1986, la propia artista manifestó en un artículo que aunque la situación de las mujeres en su tiempo era muy diferente a la de su generación, "el camino es aún muy largo". Arango falleció hace 21 años pero dejó un legado que reflejaba su forma particular de ver el mundo, transmitida tanto en sus pinturas como en sus dichos, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

