Delcy Rodríguez gobierna Venezuela tras la captura de Maduro
El caso abre frentes judicial, sucesorio y geopolítico: el gobernante venezolano se declaró inocente en Manhattan mientras el chavismo reorganiza su cúpula y libera presos políticos.
- Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero de 2026 y los trasladó a Nueva York, donde se declararon inocentes de narcoterrorismo.
- Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada el 5 de enero y el gobierno interino inició la excarcelación de presos políticos desde el 8 de enero.
- Foro Penal advierte que aún quedan más de 11.000 personas con restricciones arbitrarias de libertad.
El 3 de enero de 2026, en el marco de una intervención militar estadounidense, Estados Unidos capturó en Caracas al gobernante venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, y los trasladó a Nueva York para enfrentar cargos penales. Es un hecho sin precedentes: por primera vez un jefe de Estado latinoamericano en ejercicio es aprehendido por otro país y llevado ante su justicia. El caso permanece abierto en tres frentes simultáneos: el judicial en Estados Unidos, el sucesorio en Caracas y el geopolítico en toda la región.
El 5 de enero, Maduro y Flores comparecieron ante un tribunal federal de Manhattan y se declararon inocentes de los cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína. Maduro sostuvo ante el juez que sigue siendo presidente de Venezuela y afirmó estar secuestrado. El juez de distrito Alvin Hellerstein, de 92 años, lo interrumpió al señalar que habría tiempo para revisar esos planteos. La defensa, encabezada por los abogados Barry Pollack y Mark Donnelly, cuestiona la legalidad de la captura. Ambos permanecen recluidos en un centro federal de detención en Brooklyn, con próxima audiencia fijada para marzo.
Tras la captura, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada el 5 de enero, invocando los mecanismos extraordinarios de sucesión. Rodríguez, cuadro histórico del PSUV, pasó en pocas horas de exigir la liberación de Maduro a lanzar un mensaje más conciliador, con un llamado a trabajar en una agenda de cooperación. La estructura de poder chavista no gira solo en torno a ella: el peso de Diosdado Cabello, ministro de Interior, y de Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y hermano de la mandataria interina, es clave para entender la gobernabilidad real del país.
A partir del 8 de enero, el gobierno interino anunció la excarcelación de presos políticos nacionales y extranjeros. La ONG Foro Penal confirmó cientos de liberaciones, aunque advirtió que aún quedan más de 11.000 personas con restricciones arbitrarias de libertad. La señal es ambivalente: puede leerse como gesto de distensión hacia Washington y la oposición, o como recálculo del chavismo para sobrevivir sin Maduro. Los analistas debaten si se abre una transición democrática o una adaptación autoritaria del mismo bloque de poder.
La Constitución venezolana de 1999 prevé que, ante la falta absoluta del presidente, asuman transitoriamente el vicepresidente ejecutivo o el presidente de la Asamblea Nacional, con obligación de convocar a elecciones. La discusión es intensa porque la falta en este caso no es una renuncia ni una muerte, sino una captura por una potencia extranjera, supuesto no contemplado. En las próximas semanas serán decisivos la eventual convocatoria a elecciones, el rol de la líder opositora María Corina Machado y la evolución del proceso penal en Nueva York.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.