Venezuela requiere limpieza institucional previa a cualquier proceso electoral
Análisis señala que el deterioro de poderes públicos tras 28 años de empobrecimiento sistemático exige destitución de autoridades e profesionalización del sistema.
- Venezuela acumula 28 años consecutivos de empobrecimiento, liquidación de libertades y destrucción del Estado de derecho por el chavismo-madurismo, generando una estructura militar y paramilitar de represión
- El terremoto del 24 de junio expuso las secuelas de construcción de viviendas sin seguridad con materiales de mala calidad realizadas sin licitación ni supervisión por ignorantes y funcionarios corruptos del régimen
- Los venezolanos demandan elecciones inmediatas pero instituciones ruinosas requieren reforma previa: sustitución de autoridades designadas por lealtad política y profesionalización de todos los sistemas públicos
La demanda persistente de los ciudadanos venezolanos por elecciones en el plazo más corto posible es legítima y comprensible, dado que el país acumula casi 28 años consecutivos de empobrecimiento sistemático, liquidación de libertades y acoso a familias bajo el chavismo-madurismo. El régimen destruyó el Estado de derecho y lo reemplazó por una gigantesca maquinaria de delincuencia, represión, tortura e impunidad que ha creado una feroz estructura militar, paramilitar y policial para mantenerse en el poder y someter brutalmente a la sociedad.
Sin embargo, no es posible eludir la condición ruinosa y corrompida de las instituciones venezolanas, cuya degradación no tiene antecedentes en la historia republicana. El terremoto del 24 de junio funcionó como una radiografía inocultable del deterioro: miles de viviendas construidas sin cumplir requisitos mínimos de seguridad con materiales de peor calidad, obras ejecutadas sin licitación, sin contraloría y sin supervisión, que enriquecieron a funcionarios del régimen y empresarios conectados a través de prácticas clientelares.
Apurar un proceso electoral tal como están las cosas hoy podría arrojar resultados insensatos e insostenibles. Es necesario revisar leyes ominosas, destituir autoridades designadas únicamente por lealtad política a Chávez, Cabello, Maduro o al Partido Socialista, e iniciar un proceso de profesionalización de todos los sistemas públicos, ministerios y unidades estatales que deben proteger a los ciudadanos ante amenazas a su integridad, salud y vidas, según reportó Confidencial.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
