Cabaña El Candil de Chaco gana por primera vez en la Exposición Rural de Palermo
La cabaña El Candil, ubicada en el noroeste del Chaco, logró su debut en la Exposición Rural de Palermo tras cuatro décadas de selección genética y trabajo ganadero.
- Juan Cruz Kees, de 28 años, dirige la cabaña junto con su madre Mercedes tras el fallecimiento de su padre Eduardo hace cinco años
- La vaquillona apodada «Cataleya» obtuvo el primer puesto en su categoría Braford y fue reservada campeona en su debut en Palermo
- La cabaña se ubica en una región con condiciones extremas: veranos de 45 a 50 grados y inviernos con temperaturas bajo cero
Después de más de 40 años de trabajo y recorriendo más de 1.200 kilómetros desde el noroeste chaqueño, la cabaña ganadera El Candil participó por primera vez en la Exposición Rural de Palermo. Juan Cruz Kees, de 28 años, y su madre Mercedes dirigieron el debut de la cabaña que fue coronado con éxito cuando una de sus vaquillonas obtuvo el primer puesto en su categoría Braford y fue reservada campeona.
La historia de El Candil comenzó hace más de cuatro décadas cuando Eduardo Kees, padre de Juan Cruz, creó la cabaña para producir los toros que necesitaba su propio establecimiento. A lo largo de los años, el trabajo de selección genética se fue profundizando y se incorporaron nuevas tecnologías como la transferencia embrionaria. La cabaña actualmente trabaja con las razas Braford, Brangus y Brahman, aunque fue con un ejemplar Braford con el que decidió debutar en Palermo.
Los rodeos de la cabaña están ubicados en una zona caracterizada por condiciones extremas: durante el verano las temperaturas pueden alcanzar entre 45 y 50 grados centígrados, mientras que en invierno los termómetros descienden hasta dos o tres grados bajo cero. Juan Cruz Kees explicó que la raza Braford se adapta muy bien a estas condiciones por su plasticidad genética, lo que permitió que los animales se crien y reproduzcan adecuadamente en el noroeste chaqueño.
Aunque la familia lleva más de 40 años dedicada a la raza Braford, nunca había llevado animales a competir en Palermo, limitándose hasta ahora a exposiciones regionales pequeñas. Para Kees, la participación en Palermo significó «culminar todo el trabajo que se viene haciendo». La vaquillona protagonista del debut, conocida informalmente como «Cataleya» por un apodo que surgió de manera espontánea entre su madre y los trabajadores del campo, representó el nivel genético alcanzado después de décadas de selección. Juan Cruz Kees asume hoy la responsabilidad de conducir la empresa junto con su madre tras la muerte de su padre Eduardo hace cinco años, sin dudar del camino que quería seguir en la ganadería, según reportó La Nación.
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