Reservas estadounidenses de misiles caen 65% tras meses de guerra con Irán
El rápido agotamiento de misiles interceptores avanzados en Estados Unidos durante cinco meses de conflicto con Irán genera preocupación creciente en el Pentágono sobre capacidades defensivas futuras.
- Misiles Patriot cayeron de 2.330 unidades previas al conflicto a entre 759 y 827, representando una reducción de al menos 65%
- Interceptores THAAD sufrieron descenso notable, manteniéndose 38% por debajo de niveles previos al conflicto según el CSIS
- El Pentágono solicitó 67.000 millones de dólares al Congreso para reponer existencias, con reposición que podría demorar al menos tres años
Estados Unidos enfrenta una caída crítica de sus reservas de misiles interceptores tras casi cinco meses de guerra con Irán, según análisis del Center for Strategic and International Studies (CSIS). El rápido agotamiento de sistemas Patriot y THAAD, clave para la defensa aérea en escenarios de alta intensidad, comienza a condicionar las decisiones del presidente Donald Trump y genera inquietud en los círculos militares.
Antes del inicio del conflicto, Estados Unidos contaba con aproximadamente 2.330 misiles Patriot, cifra que cayó a 1.030 tras la tregua de abril. Tras los combates más recientes, se ubica entre 759 y 827 unidades, representando una reducción de al menos 65%. Los interceptores THAAD también sufrieron descenso notable, manteniéndose al menos 38% por debajo de los niveles previos al conflicto. El informe advierte que esta disminución podría obligar a Washington y sus aliados en Medio Oriente a asumir mayores riesgos si las hostilidades se intensifican.
Mark Cancian, excoronel de la Infantería de Marina y asesor del CSIS, expresó que "ese porcentaje podría no aumentar mucho, pero sí subir de a poco", advirtiendo sobre el riesgo de que más proyectiles enemigos logren impactar sus objetivos ante menor disponibilidad de interceptores. El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, transmitió al presidente Trump que el estado de las reservas podría influir en la planificación de futuras operaciones. Sin embargo, el vocero del Pentágono, Sean Parnell, sostuvo que "las fuerzas armadas estadounidenses son las más poderosas del mundo y cuentan con todo lo necesario para actuar en el momento y lugar que el presidente determine".
El conflicto ha demandado aproximadamente 37.500 millones de dólares según estimaciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, mientras el Pentágono solicitó al Congreso otros 67.000 millones para reponer existencias, incluidas municiones de alta tecnología. Expertos advierten que la reposición podría demorar al menos tres años, planteando interrogantes sobre la capacidad de Estados Unidos para enfrentar otros escenarios de conflicto, en particular una eventual confrontación con China. Se analiza modificar la doctrina militar, incluida la opción de reducir el número de misiles lanzados para interceptar cada amenaza o permitir que algunos proyectiles enemigos caigan en zonas deshabitadas si no representan riesgo significativo, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
