EE.UU. invertirá 20 millones de dólares en guantes que dan descargas eléctricas para agentes migratorios
Los guantes CTG-5 tienen electrodos en la palma que emiten pulsos eléctricos al activarse; el contrato alcanza 20 millones de dólares con entrega prevista para finales de marzo de 2027.
- Departamento de Seguridad Nacional anunció compra de 20 millones de dólares de guantes CTG-5 con electrodos que causan dolor al contacto directo con piel
- NDLON acusa que guantes dan "capacidad de torturar discretamente" y exige abolición del ICE; polémica se suma a críticas por tiroteos mortales contra migrantes
- Descripción oficial como 'dispositivo de desescalada' contradice preocupaciones sobre intensificación del uso de la fuerza en operativos migratorios
El Gobierno de Estados Unidos invertirá 20 millones de dólares en equipar a los agentes de inmigración del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con guantes CTG-5 capaces de emitir descargas eléctricas. El Departamento de Seguridad Nacional anunció el lunes que la compra podría completarse a finales de marzo de 2027. Los guantes tienen electrodos conductores en la palma que, al activarse y tocar directamente la piel de una persona, emiten pulsos eléctricos para causar dolor y no funcionan a través de la ropa.
La Organización de la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON) rechazó la iniciativa y acusó a la Administración de Donald Trump de tener "la capacidad de torturar a la gente discretamente". Jorge Torres, director de NDLON, exigió: "Hay que acabar con la violencia. El ICE debe salir de nuestras calles, de nuestras comunidades y de nuestro país. Hay que abolir el ICE. Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición".
El Departamento de Seguridad Nacional describió los guantes como un "dispositivo de desescalada", argumentando que son necesarios para que los agentes cuenten con "herramientas y equipo necesarios para arrestar y deportar de forma segura a inmigrantes ilegales con antecedentes penales". Sin embargo, la iniciativa genera preocupación de que podría intensificar el uso de la fuerza. Esta medida se produce meses después de dos tiroteos mortales contra migrantes en Texas y Maine, así como protestas en 2026 por muertes de ciudadanos estadounidenses durante operativos en Minneapolis, según reportó El Universo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.