Estados Unidos y Arabia Saudita firman acuerdo para programa nuclear civil
Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron el miércoles un acuerdo que permitirá al reino árabe desarrollar un programa nuclear civil, en medio de tensiones regionales con Irán. El pacto fue rubricado por los secretarios de Energía Chris Wright y Abdulaziz bin Salman.
- El Acuerdo 123 fue firmado el miércoles por Chris Wright (secretario de Energía de EE.UU.) y Abdulaziz bin Salman (homólogo saudí); requiere ratificación del Congreso estadounidense
- Según reportes, permitiría a Arabia Saudita enriquecimiento de uranio, viendo más allá de acuerdos nucleares convencionales que EE.UU. suscribió con aliados como Emiratos Árabes Unidos
- Acuerdo se produce en contexto de tensiones con Irán; EE.UU. busca limitar capacidades nucleares de Teherán mientras impulsa alianza con príncipe heredero Mohammed bin Salman
Estados Unidos y Arabia Saudita rubricaron el miércoles un acuerdo nuclear que abre la puerta al desarrollo de un programa civil en el reino árabe. El Acuerdo 123, firmado por el secretario de Energía estadounidense Chris Wright y su homólogo saudí Abdulaziz bin Salman, generó debates inmediatos sobre sus implicaciones geopolíticas. El documento debe ser ratificado por el Congreso estadounidense para entrar en vigencia.
El comunicado oficial del Gobierno estadounidense aseguró que el programa tiene fines exclusivamente pacíficos y está comprometido con la no proliferación nuclear. Sin embargo, medios como The New York Times adelantaron que el acuerdo permitiría a Riad el enriquecimiento de uranio, una concesión que va más allá de los pactos nucleares que Washington ha suscrito con otros aliados regionales como Emiratos Árabes Unidos. El secretario Wright afirmó que los acuerdos cumplen con los estándares más altos de seguridad y no proliferación.
El pacto se produce en un contexto de tensiones regionales con Irán, rival de Arabia Saudita en Oriente Medio. Desde que retornó al poder en 2025, el presidente Donald Trump impulsó un acercamiento a Arabia Saudita y al príncipe heredero Mohammed bin Salman, pese a acusaciones de la inteligencia estadounidense de su participación en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018. Legisladores demócratas criticaron el acuerdo y solicitaron su rechazo en el Congreso, aunque los republicanos poseen mayoría en ambas cámaras, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


