Polymarket muestra carrera presidencial argentina reducida a Milei versus Kicillof
Polymarket, bolsa de futuros políticos, refleja que la carrera presidencial argentina se cerró dramáticamente en doce semanas: Milei bajó de 65% a 54% y Kicillof subió de 25% a 43%, dejando apenas 3% para otros candidatos.
- Milei tiene 54% de probabilidades en Polymarket, Kicillof 43%, otros candidatos 3%
- A comienzos de mayo Milei concentraba 65% y demás candidatos 10-12 puntos; Kicillof absorbió casi todo lo que Milei perdió
- Un 57% del electorado está en modo avión: rechaza tanto a Milei (61%) como a Kicillof (55%)
El mercado de futuros políticos Polymarket muestra una carrera presidencial argentina dramáticamente cerrada. A comienzos de mayo, Javier Milei concentraba 65% de las probabilidades de triunfo y Axel Kicillof rondaba 25%, mientras demás candidatos reunían entre 10 y 12 puntos. Doce semanas después, Milei bajó a 54% y Kicillof subió a 43%, dejando a otros candidatos en apenas 3%. Lo notable es que Kicillof absorbió casi punto por punto todo lo que Milei perdió, cerrando la competencia.
Polymarket es una bolsa de futuros donde no se vota al candidato preferido sino a quien se cree que ganará, con inversión de dinero real. Mide expectativa de poder más que preferencia electoral. En elecciones ajustadas recientes funcionó mejor que encuestas: acertó en Estados Unidos con Trump cuando los modelos serios veían empate, en Colombia con De la Espriella cuando encuestas favorecían a Cepeda, y en Perú anticipó a Keiko Fujimori meses antes del resultado final.
Según el estudio de Methodo, Milei registra 61% de rechazo y Kicillof 55%, ambos con mayorías negativas. Sin embargo, son los únicos a quienes el mercado reconoce viabilidad presidencial. La política argentina está organizada por dos minorías intensas: núcleo de La Libertad Avanza cercano a 24% y electorado kirchnerista próximo a 19%. Entre ambos aparece un 57% definido como electorado en modo avión, que no se siente representado por ninguno de los dos y tampoco encuentra dónde más mirar.
Este electorado en modo avión no es indiferencia sino desconexión deliberada. Aparece cuando algo lo afecta directamente —sueldo, trabajo, seguridad, familia— y apenas eso se acomoda vuelve a apagar el teléfono. Puede tolerar a Milei si siente mejora, castigarlo si huele abuso o corrupción, o mirar a Kicillof si busca protección. Lo único constante es que no lo va a buscar; hay que ir a buscarlo a él, según analizó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.