Azafrán y jamón impulsan economía de pueblos del Camino del Jiloca en Teruel
La región cruzada por la ruta del Cid desarrolla actividades culturales y gastronómicas que atraen visitantes extranjeros interesados en la historia y los productos tradicionales.
- Calamocha y El Poyo del Cid promueven turismo basado en la ruta del Cid Campeador que recorre 12 kilómetros entre ambas localidades
- Azafrán Azor cultiva azafrán aprovechando el clima duro con frío intenso, agua en primavera y sol en verano
- Jamones Aragonia beneficia su producción del clima seco sin humedad que favorece el secado de jamones y embutidos
Los pueblos del Camino del Jiloca en la provincia de Teruel han consolidado una estrategia de desarrollo rural que combina patrimonio histórico, cultura y productos locales. La ruta natural recorre 12 kilómetros entre Calamocha, capital de la comarca del Jiloca, y El Poyo del Cid, siguiendo el mismo camino que Rodrigo Díaz de Vivar en su viaje de Castilla hacia Valencia. Según José Manuel Lázaro de la Asociación Cultural Mío Cid, estas actividades impulsan la economía regional y dan a conocer la historia del Campeador.
El agua del río Jiloca ha sido el motor histórico de la economía local. Inocencio López, concejal de Cultura de Calamocha, destaca que la región fue una encrucijada de caminos por donde pasaron romanos y árabes, evidencia de lo cual es el puente medieval que cruza el río. El patrimonio abierto a visitantes incluye un lavadero de lanas con más de 350 años de antigüedad, construido por el Ayuntamiento para lavar tejido de ovejas. En sus muros se pueden ver nombres de comerciantes y fechas de sus visitas.
El azafrán tradicional de Calamocha se cultiva aprovechando las condiciones climáticas. Ángel Roza de Azafrán Azor explica que el cultivo requiere estrés climático: invierno muy frío, agua abundante en primavera y sol intenso en verano. Paralelamente, Manuel Pérez de Jamones Aragonia señala que el clima seco sin humedad es ideal para secar jamones y embutidos. La región también aprovecha el agua para plantaciones de chopos con explotación maderera. La Asociación Cultural Mío Cid organiza talleres, excursiones y representaciones teatrales que atraen a un buen porcentaje de visitantes extranjeros. El Poyo del Cid destaca por su conexión con la figura histórica, donde el Cid y sus tropas descansaron, y por la importancia del mundo del caballo en representaciones locales, según reportó La Prensa.
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