El combustible de Bolivia: la crisis que acorrala a Rodrigo Paz
A menos de siete meses de asumir, el gobierno de Rodrigo Paz enfrenta paros indefinidos y una economía sin divisas para importar combustible en una de las peores crisis en cuatro décadas.
- Bolivia enfrenta paros y bloqueos desde mayo de 2026 por escasez de combustible y dólares.
- Al 27 de mayo había al menos 7 muertos, 120 detenidos y 5.000 camiones varados.
- El gobierno dio versiones contradictorias sobre el combustible adulterado, lo que apunta a la cadena de importación de YPFB.
El gobierno de Rodrigo Paz enfrenta desde mayo de 2026 una ola de bloqueos, paros y pedidos de renuncia. La Central Obrera Boliviana declaró un paro general indefinido el 1 de mayo, en un país que atraviesa una aguda escasez de combustible y de dólares. El modelo de subsidios, bandera de las gestiones de Evo Morales y Luis Arce, agotó las divisas para importar carburantes. Paz eliminó los subsidios en diciembre de 2025 pero no resolvió el desabastecimiento, y Bolivia pasó de exportador neto de gas a importador.
El costo humano y económico es considerable. Al corte del 27 de mayo se contabilizaban al menos 7 muertos y unos 120 detenidos, con cerca de 5.000 camiones varados en rutas entre La Paz, Cochabamba y Oruro y pérdidas del transporte superiores a 720.000 dólares diarios. La Asamblea Legislativa autorizó entre el 24 y el 26 de mayo el despliegue de las Fuerzas Armadas y un estado de emergencia, anulando la Ley 1341 que restringía los estados de excepción.
Un capítulo poco esclarecido es el del combustible adulterado. El gobierno ofreció versiones contradictorias sobre la gasolina de mala calidad que averió vehículos: habló de mafias internacionales, de sabotaje interno y de mala limpieza en almacenamiento. Ninguna de esas explicaciones fue documentada de forma consistente, lo que abre interrogantes sobre la cadena de importación de carburantes de la estatal YPFB, sus proveedores, intermediarios y controles de calidad.
Rastrear esa cadena permitiría explicar simultáneamente la escasez y la contaminación del combustible mediante registros verificables. En el plano político, Evo Morales reaparece como articulador de parte de la protesta, sumando presión sobre un gobierno que llegó al poder rompiendo casi dos décadas de hegemonía del MAS pero sin colchón económico para sostener la transición.
Analistas del Center for Strategic and International Studies describen la situación como una crisis de gobernabilidad que combina factores económicos estructurales, tensiones sociales y disputa política. La capacidad del Ejecutivo para estabilizar el abastecimiento de carburantes y recuperar divisas será determinante para el rumbo de los próximos meses.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.