Álvaro Uribe y Gustavo Petro coordinan triunfo de Honorio Henríquez en Senado colombiano
Mensajes coordinados entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el presidente Gustavo Petro pavimentaron la llegada de Honorio Henríquez a la presidencia del Senado colombiano, en un resultado que evidencia fracturas en la coalición gubernamental apenas antes de la posesión.
- Honorio Henríquez elegido presidente del Senado con 56 votos mediante alianza entre uribistas y petristas
- Álvaro Uribe realizó gestos públicos de acercamiento a Gustavo Petro en medios de comunicación días antes de la votación
- La derrota del candidato del presidente electo Abelardo De La Espriella marca la primera vez en 30 años que un presidente electo pierde la elección del primer presidente de Senado
Horas antes de que Honorio Henríquez fuera elegido presidente del Senado colombiano, Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro intercambiaron gestos públicos de acercamiento que señalaban una coordinación entre sus fuerzas políticas. En una entrevista en W Radio, Uribe agradeció al presidente de Colombia por permitir que su hermano Santiago pagara su condena penal en una guarnición militar, y mencionó con tono amable que Petro le había solicitado un nuevo encuentro. Ese mismo lunes 20 de julio, Petro le devolvió el gesto durante su discurso de despedida del Congreso, exaltando los resultados de seguridad logrados durante el proceso de paz con grupos armados de la administración Uribe, un tema que anteriormente criticaba como senador opositor.
La elección se materializó con Honorio Henríquez, candidato del Centro Democrático, obteniendo 56 votos frente a 45 del candidato respaldado por el presidente electo Abelardo De La Espriella, Alfredo Deluque. El resultado marcó la primera derrota de un presidente electo en la elección del primer presidente del Senado en los últimos treinta años, según el análisis del excandidata presidencial Roy Barreras.
El exministro de Justicia Eduardo Montealegre caracterizó el resultado como el nacimiento de una nueva tendencia política denominada «petro-uribismo», mientras sectores progresistas criticaron tanto a Uribe como a Petro por coordinarse para demostrar al presidente De La Espriella que carecía del control del Congreso antes incluso de tomar posesión. La derrota del gobierno electo sugiere que De La Espriella requiere urgentemente recomponer sus relaciones con el uribismo para asegurar su agenda legislativa en el próximo año, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.




