Arabia Saudita enfrenta dilema entre contraataques y reducción de tensión con Irán
Arabia Saudita intenta equilibrar medidas disuasorias contra milicias respaldadas por Irán mientras protege su plan de transformación económica conocido como Visión 2030.
- Desde febrero Estados Unidos e Israel iniciaron guerra contra Irán; Arabia Saudita intentaba mantenerse al margen pero fue atacada en tres frentes
- Riad realizó ataques conjuntos con EE.UU. contra milicias en Irak acusadas de lanzar drones contra el Reino
- Príncipe Mohammed Bin Salman busca implementar Visión 2030 para diversificar economía, incompatible con conflicto prolongado
Desde que iniciara el conflicto el 28 de febrero, Arabia Saudita procuró mantenerse al margen de la guerra entre Estados Unidos e Irán, pero la recepción de ataques en tres frentes distintos forzó un cambio de estrategia. Esta semana, el reino realizó ataques conjuntos con Washington contra milicias afines a Irán en Irak, acusadas de lanzar drones contra territorio saudita.
El conflicto de cinco meses involucra dos bandos claramente definidos: por un lado Irán y su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, acompañados por hutíes en Yemen, las Fuerzas de Movilización Popular en Irak —que supuestamente ejecutó 30 ataques con drones contra Arabia Saudita— y Hezbolá en el Líbano. Del otro lado están Estados Unidos con su Comando Central, estados árabes del Golfo, Jordania e Israel.
Arabia Saudita enfrenta un dilema estratégico: continuar contraatacando como medida disuasoria o intentar reducir la tensión mediante concesiones. El príncipe heredero Mohammed Bin Salman, gobernante de facto, busca implementar su plan de transformación conocido como Visión 2030, destinado a diversificar la economía más allá de los ingresos petroleros y crear industrias modernas que generen empleo para cientos de miles de graduados anuales.
La infraestructura crítica saudita demostró ser vulnerable. Instalaciones petroleras estratégicas como Abqaiq y Khurais fueron atacadas previamente, paralizando la mitad de las exportaciones de petróleo por varios días. Irán ha concentrado recientemente ataques con drones y misiles en Jordania, Kuwait y Bahréin, además de interferir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Sin un acuerdo de paz duradero entre Washington e Irán, la región corre riesgo de verse envuelta en un conflicto cada vez más amplio con participación de milicias iraquíes y hutíes de Yemen, según reportó BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
