El dólar débil impulsa monedas de la región, pero el petróleo eleva la inflación
Un dato de inflación mejor de lo previsto en EE. UU. fortaleció a las monedas regionales, pero las tensiones en Ormuz revisaron al alza las metas inflacionarias.
- El IPC de junio en EE. UU. bajó a 3,5% interanual y debilitó al dólar, impulsando monedas regionales.
- Las proyecciones de inflación 2026 subieron en Brasil (5,16%), México (4,2%) y Colombia (6,45%).
- Argentina, Venezuela y Cuba cerrarían el año con inflación de dos dígitos.
Dos movimientos simultáneos marcaron el semestre económico en América Latina. El martes 14 de julio, la mayoría de las divisas y mercados de la región operaron al alza tras el retroceso global del dólar. El detonante fue un dato de inflación en Estados Unidos mejor de lo previsto: el IPC de junio se ubicó en 3,5% interanual, frente al 4,2% de mayo, lo que reforzó las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
En paralelo, el cierre inflacionario del primer semestre mostró presión por el lado de la energía. Según Bloomberg Línea, la guerra en Irán y el impacto en el petróleo por tensiones en el estrecho de Ormuz elevaron las expectativas de inflación para 2026. Las proyecciones se revisaron al alza: Brasil pasó de 4,31% a 5,16%, México de 3,88% a 4,2% y Colombia de 4,59% a 6,45%. Los únicos países que cerrarían el año con inflación de dos dígitos serían Argentina, Venezuela y Cuba.
Los datos de contraste de comienzos de año mostraban un panorama distinto. En enero de 2026, Chile registraba la desinflación más fuerte, con 2,8% interanual, un mínimo en cinco años; Perú, pese a la inestabilidad política, apenas 1,7%. Venezuela no publica datos oficiales desde inicios de 2025, con estimaciones privadas cercanas al 500%.
La lectura de los analistas es que conviven un viento de cola externo, con un dólar débil que abarata la deuda y fortalece las divisas, y una presión de costos por la energía. El saldo neto depende de cada banco central y de la exposición de cada economía al precio del petróleo, una variable clave de cara a las elecciones que atraviesa la región entre 2026 y 2027.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



