Tanque de agua ferroviario inglés de 1915 se convierte en museo de arquitectura en Buenos Aires
Un reservorio de agua de origen inglés construido en 1915 para abastecer el complejo ferroviario de Retiro fue transformado en 1997 en el MARQ, un espacio dedicado a exposiciones de arquitectura, diseño, arte y joyería contemporánea. A 25 años de su inauguración, la estructura de 280 metros cuadrados mantiene su lenguaje arquitectónico ferroviario mientras alberga muestras culturales en sus cinco plantas.
- Tanque de agua ferroviario inglés de 1915 fue transformado en museo de arquitectura en 1997.
- MARQ ubicado en Avenida Libertador y Callao integra circuito de museos de Retiro junto a Bellas Artes y Recoleta.
- Estructura preserva identidad patrimonial con intervención moderna; próximas muestras incluyen arquitectos de generación intermedia y Bienal Internacional.
El edificio que hoy funciona como MARQ fue construido en 1915 por los ingenieros Scott & Hume como reservorio principal de agua para el complejo ferroviario de Retiro. Ubicado en la Avenida Libertador y Callao, adyacente a la autopista Illia y vecino del Parque Thays, la estructura constituye un hito patrimonial que recuerda las primeras locomotoras a vapor que marcaron la modernización industrial y del transporte en Argentina.
En 1997, el Estado cedió el tanque de 280 metros cuadrados a la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), que lo recibió con el subsuelo inundado y en estado de deterioro avanzado tras quedar obsoleto con la llegada de la tecnología diésel. El arquitecto Julio Keselman, entonces presidente de la SCA, lideró la intervención para transformarlo en museo. A fines de 2007, Keselman asumió una ampliación que incluyó el último nivel de la torre, conservando sus contrafuertes de hormigón y colocando una hilera de ventanas para permitir el ingreso de luz.
Por dentro, la intervención respetó las pautas constructivas de la época mientras incorporó soluciones contemporáneas. El museo se incorporó al circuito de espacios culturales del área, junto al Museo Nacional de Bellas Artes, el Palais de Glace, el Centro Cultural Recoleta, el Museo Nacional de Arte Decorativo y el Malba. La expo inaugural, titulada Recortes urbanos, incluyó fotografías de Alejandro Leveratto y dibujos de arquitectos que bocetaron postales de la ciudad.
Posteriores muestras incluyeron Vieja Buenos Aires, adiós, con fotografías de Horacio Cóppola de 1936; Miradas impresas, con dibujos de Alberto Bellucci, Oscar Soler y Horacio Sardin; y exposiciones de patrimonio del siglo XX, diseño gráfico e industrial. Recientemente alojó la Feria de Arte en Pequeño Formato con 34 galerías y Poética Material con joyería contemporánea. Para lo que resta del año, el 30 de julio inaugurará una muestra de estudios de arquitectura de la generación intermedia, y en octubre el museo será sede de la 20ª edición de la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, según reportó La Nación.
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