Keiko Fujimori asume presidencia de Perú tras ajustado triunfo electoral
Keiko Fujimori se convierte en presidenta de Perú tras vencer a Roberto Sánchez en segunda vuelta, anunciando aumento de 15% en salario mínimo y duplicación de pensiones para tercera edad.
- Keiko Fujimori gana en segunda vuelta contra Roberto Sánchez y es investida presidenta
- Anuncia Fuerzas Armadas asumirán temporalmente operaciones de seguridad en zonas de emergencia
- Promete aumento de 15% en salario mínimo y reducir a la mitad la pobreza infantil
Keiko Fujimori asume la presidencia de Perú tras su ajustado triunfo en segunda vuelta electoral contra Roberto Sánchez, marcando el regreso del fujimorismo al poder. Su acceso a la presidencia contrasta con el legado de su padre, Alberto Fujimori, cuyo período de gobierno está marcado por una condena internacional como responsable de violaciones a derechos humanos.
En su primer discurso como jefa de Estado ante el Congreso, Fujimori anunció medidas de carácter social y seguridad. Confirmó un aumento del 15% en el salario mínimo y otorgamiento de bono compensatorio único para estimular a micro y pequeñas empresas a formalizar empleados. También prometió duplicar el programa de pensiones para personas de la tercera edad con menores recursos y reducir a la mitad la pobreza infantil. Adicionalmente, aseguró "recursos extraordinarios" para afrontar la llegada del fenómeno de El Niño y sus posibles lluvias torrenciales e inundaciones para Perú y Ecuador.
En materia de seguridad interior, Fujimori anunció que las Fuerzas Armadas asumirán "temporalmente" las operaciones de seguridad y control del orden interno en zonas declaradas en estado de emergencia para enfrentar el crimen organizado y la delincuencia. Señaló que "durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional". Politólogos consultados caracterizan el discurso presidencial como carente de ambición política profunda y sin carácter refundacional, enmarcándose dentro de la tradición populista que caracteriza al fujimorismo, según reportó La Tercera.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.