Revaluación de inmuebles desequilibra el IUSI en Guatemala
El IUSI pasó de ser un tributo equilibrado a generar descontento entre propietarios al no reconocer pérdidas de valor de las propiedades.
- Propietarios pasaron de pagar alrededor de Q50 trimestrales a más de Q1,000 por revaluaciones catastrales sin revisiones a la baja
- El sistema solo registra plusvalía de inmuebles pero ignora minusvalía por violencia, depresión inmobiliaria, inundaciones u otros deterioros
- Se generó desconfianza cuando fondos de sectores se destinaban a otros sectores o proyectos sin relación directa con necesidades locales
El Impuesto Único Sobre Inmuebles comenzó como un mecanismo equilibrado que destinaba el 70 por ciento de lo recaudado a inversión y el 30 por ciento al funcionamiento municipal. Durante sus primeros años, los valores de las propiedades permanecieron relativamente bajos, permitiendo que las tasas de 3, 6 y 9 por millar representaran una carga proporcionada para la mayoría de contribuyentes.
El equilibrio se rompió cuando la necesidad de aumentar ingresos municipales impulsó procesos de revaluación y presión para consignar valores comerciales en matrículas fiscales. Propietarios que pagaban alrededor de Q50 por trimestre pasaron a desembolsar más de Q1,000 en el mismo período, transformando el impuesto de una contribución razonable en una carga repentina y difícil de absorber.
El sistema de valuación inmobiliaria mostró deficiencias al registrar únicamente aumentos de valor sin revisar a la baja cuando sectores sufrían violencia, depresión inmobiliaria, inundaciones o deterioro urbano. A esto se sumó la percepción de que fondos recaudados en un sector se destinaban a otros o a proyectos municipales sin relación directa con necesidades locales, generando desconfianza sobre la transparencia y distribución de recursos.
La falta de empatía en algunas oficinas municipales y denuncias de abusos en cobros, multas y gastos profundizaron la fractura entre la administración y contribuyentes. Una población importante recibió con alivio las modificaciones aprobadas para inmuebles residenciales, especialmente ante presiones presupuestarias familiares por aumento de combustibles y otros gastos, según reportó Prensa Libre.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.