El Mundial de 48 equipos: 12 grupos y 104 partidos
Cómo funciona el nuevo esquema mundialista aprobado en 2017, qué cambia respecto de los 32 equipos y qué significó para América Latina.
- El Mundial 2026 es el primero con 48 equipos, distribuidos en 12 grupos y 104 partidos.
- Clasifican los dos primeros de cada grupo más los ocho mejores terceros, con una nueva ronda de dieciseisavos.
- Conmebol pasó de 4,5 a 6 plazas directas más repechaje; Bolivia alcanzó el repechaje intercontinental.
El Mundial 2026 es el primero de la historia con 48 selecciones, frente a las 32 que jugaron desde Francia 1998 hasta Qatar 2022. La ampliación fue aprobada por unanimidad por el Consejo de la FIFA el 10 de enero de 2017, a propuesta de su presidente, Gianni Infantino. Es la tercera vez que el torneo se agranda: pasó de 16 a 24 equipos en España 1982, de 24 a 32 en Francia 1998, y ahora a 48. La FIFA planteó dos objetivos: dar más plazas a confederaciones históricamente subrepresentadas y multiplicar los ingresos comerciales y televisivos.
Las 48 selecciones se reparten en 12 grupos de 4 equipos. Cada equipo juega tres partidos en la fase de grupos, igual que antes, pero cambia radicalmente cuántos avanzan. El torneo pasó de 64 a 104 partidos, un aumento cercano al 62,5%, y se disputó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. A la siguiente ronda avanzan los dos primeros de cada grupo (24 equipos) más los ocho mejores terceros, para un total de 32 clasificados: solo 16 selecciones quedan eliminadas tras la primera fase.
Como ahora avanzan 32 equipos, el cuadro de eliminación directa suma una ronda nueva respecto de los mundiales de 32 selecciones: los dieciseisavos de final. El recorrido del campeón es fase de grupos, dieciseisavos, octavos, cuartos, semifinal y final. En total, el finalista disputa siete partidos, uno más que en el formato clásico. El criterio para ordenar a los terceros combina puntos, diferencia de gol, goles marcados y, en última instancia, fair play y sorteo.
El nuevo esquema tiene consecuencias deportivas. Un buen arranque casi garantiza la clasificación, pero un mal primer partido ya no es una sentencia, gracias al repechaje interno de los mejores terceros. A la vez, el campeón juega un partido más y el torneo se estira a casi 40 días, lo que aviva el debate sobre la fatiga y las lesiones. Al abrirse plazas, también debutan o regresan selecciones con menos tradición.
La ampliación benefició directamente a América Latina. Conmebol pasó de 4,5 plazas a 6 cupos directos más un boleto de repechaje, y Concacaf ganó lugares como anfitriona y por clasificación. Bolivia, por ejemplo, alcanzó el repechaje intercontinental, un escenario impensado en el formato anterior. Los críticos advierten, sin embargo, sobre la dilución de la competitividad, la sobrecarga del calendario y el riesgo de partidos intrascendentes, mientras la FIFA sostiene que la audiencia global y la inclusión de nuevos mercados justifican el cambio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



