El Mundial de 48 selecciones cambia todo: 104 partidos y ronda nueva
La mayor reforma en tres décadas amplía cupos y multiplica partidos, mientras crece el debate sobre el desgaste físico y la saturación del calendario.
- El Mundial 2026 pasa de 32 a 48 selecciones y de 64 a 104 partidos, organizado por tres países.
- Se juega con 12 grupos y clasifican los 8 mejores terceros, lo que creó los dieciseisavos de final.
- Solo 16 de las 48 selecciones quedan eliminadas en fase de grupos; el desempate final se define por fair play.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 es la primera en la historia con 48 selecciones, frente a las 32 que se mantuvieron desde Francia 1998. Es también la primera organizada por tres países —Estados Unidos, México y Canadá— y la más larga y numerosa jamás disputada: 104 partidos, contra los 64 de ediciones anteriores. La FIFA declaró un objetivo doble: dar cabida a más federaciones, en especial de África, Asia y Concacaf, y aumentar los ingresos y el alcance comercial del torneo.
Los 48 clasificados se dividen en 12 grupos de cuatro equipos, cuatro más que en 2022. La fase de grupos conserva la fórmula clásica de todos contra todos con tres partidos por selección. El desafío surgía al armar la fase eliminatoria: si pasaran solo primeros y segundos de 12 grupos, serían 24 clasificados, un número que no encaja en un cuadro de eliminación directa.
Para resolverlo, la FIFA determinó que, además de los 24 equipos que avanzan como primeros y segundos de grupo, clasifiquen los 8 mejores terceros, llegando a 32 equipos en la fase eliminatoria. Esto obligó a crear una ronda inédita: los dieciseisavos de final. A partir de ahí el cuadro sigue el esquema conocido de octavos, cuartos, semifinales y final. En consecuencia, de las 48 selecciones solo 16 quedan eliminadas tras la fase de grupos.
Con más grupos y la disputa por ser mejor tercero, los criterios de desempate ganan importancia. El orden habitual es puntos, diferencia de goles y goles a favor; cuando persiste la igualdad, se aplica el fair play, que clasifica al equipo con menos tarjetas amarillas y rojas. En un formato donde ocho terceros pelean por entrar, una sola amonestación puede decidir quién avanza.
El nuevo diseño ya dejó huella en el recorrido de los finalistas. Argentina llegó a la final tras un camino de alto desgaste que incluyó dos prórrogas, ante Cabo Verde y Suiza, y una remontada frente a Egipto en los dieciseisavos. El formato no es un experimento aislado: marca la plantilla para los próximos Mundiales e intensifica el debate sobre la saturación del calendario que señalan sindicatos y clubes.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


