Palabras sobre probabilidades generan confusión en decisiones críticas
Expresiones como 'probable' o 'posible' generan confusión porque no existe un estándar común de interpretación, problema que ha originado decisiones equivocadas en políticas de seguridad nacional como la invasión de Bahía de Cochinos.
- El epidemiólogo Adam Kucharski estudió cómo el lenguaje ambiguo sobre probabilidades afecta la comunicación científica y política.
- En 1951, analistas de la CIA evaluaron una agresión soviética a Yugoslavia como 'seriamente posible' con 65% de probabilidad, mientras que la Casa Blanca interpretó el término con cifras mucho menores.
- Sherman Kent publicó en 1964 el ensayo 'Términos de probabilidad estimativa' incluyendo la primera tabla para vincular palabras con porcentajes específicos.
Las palabras utilizadas para comunicar probabilidad generan confusión e interpretaciones contradictorias que pueden llevar a decisiones críticas erradas en contextos científicos y políticos. El epidemiólogo matemático Adam Kucharski, especialista en modelar propagación de enfermedades infecciosas de la London School of Hygiene & Tropical Medicine, se enfocó en este problema después de trabajar en la respuesta a la pandemia de Covid. Notó que aunque se publicaban datos científicos suficientes para que las personas comprendieran lo que ocurría, las pruebas no siempre persuadían a los demás, y la duda podía volverse especialmente tóxica sustituyendo una realidad consensuada por una que se disputa eternamente.
Un ejemplo histórico destaca la magnitud del problema. En 1951, el analista de la CIA Sherman Kent escribió un informe indicando que una agresión armada de la Unión Soviética contra Yugoslavia era 'seriamente posible' ese mismo año. Días después, un alto mando del Departamento de Estado le preguntó qué significaba exactamente esa expresión. Kent respondió que estimaba las probabilidades en 65 por ciento, pero el funcionario le manifestó que en los comités de la Casa Blanca pensaban que era mucho menor. Kent consultó a su equipo y descubrió que incluso ellos tenían números muy diferentes en mente para el lenguaje que utilizaban.
Una década después, el presidente John F. Kennedy recibió una evaluación sobre una invasión planeada de Cuba. El Estado Mayor Conjunto le informó que tenía una 'probabilidad razonable' de éxito. Kennedy interpretó esa expresión como una buena señal y aprobó la operación, que resultó un fiasco: la invasión de Bahía de Cochinos. Posteriormente, quien escribió sobre esa 'probabilidad razonable' reveló que tenía en mente probabilidades de tres a uno en contra del éxito. Para intentar solucionar estos problemas, Kent publicó en 1964 su ensayo histórico 'Términos de probabilidad estimativa', que incluyó la primera tabla de la historia moderna para que los redactores vincularan las palabras con porcentajes específicos. Argumentó además que palabras ambiguas como 'podría' y 'sugerir' eran expresiones que suenan bien pero que carecen casi de significado, según reportó BBC MUNDO.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


