Presidente de Taiwán denuncia nueva ley china como guerra jurídica contra la isla
El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, denunció que la normativa implementada por China el 1 de julio representa una escalada en la guerra jurídica contra la isla, al permitir perseguir legalmente a individuos fuera de China que promueva el separatismo o socaven la unidad étnica.
- La Ley para la Promoción de la Unidad y Progreso Étnicos, vigente desde el 1 de julio en China, faculta perseguir penalmente a ciudadanos y organizaciones fuera del país
- El artículo 63 expone a taiwaneses a riesgos legales especialmente si viajan, trabajan o tienen vínculos familiares en China
- Lai afirmó que Taiwán es un país soberano e independiente con 23 millones de habitantes que deben decidir su futuro
En una intervención pronunciada en hokkien ante la convención anual del Partido Democrático Progresista, Lai criticó la nueva legislación china que, según Pekín, busca reforzar la unidad nacional y promover el desarrollo de regiones con minorías étnicas. El mandatario taiwanés advirtió que la norma evidencia un cambio en la estrategia: de la Ley Antisecesión vigente desde 2005 que rechazaba la independencia, a una búsqueda de 'unificación forzosa revestida con el ropaje de la unidad étnica'.
El artículo 63 de esta ley establece que 'las organizaciones e individuos fuera de China que cometan actos que socaven la unidad y progreso étnicos o promuevan el separatismo étnico serán considerados responsables conforme a la ley'. Académicos taiwaneses advierten que esto expondrá especialmente a ciudadanos de la isla que viajen frecuentemente a China o mantengan empleos, inversiones o lazos familiares en el territorio continental.
Lai señaló que la ley 'no solo pretende incluir a Taiwán en el ámbito de la labor étnica, ampliar la persecución judicial y forzar a la ciudadanía a la autocensura, vulnerando la soberanía de Taiwán y la dignidad nacional, sino que además ejerce de forma abusiva una represión transfronteriza'. El gobernante subrayó que Taiwán 'ya es un país soberano e independiente' cuyo nombre constitucional es República de China, y que este y la República Popular China 'no están subordinados entre sí'.
El gobierno taiwanés establecerá 'sin falta' un sistema sólido con mecanismos de prevención, contramedidas y protección para garantizar la seguridad de su población. Lai, considerado un 'independentista' y 'alborotador' por Pekín, enfatizó que el futuro de Taiwán debe decidirlo el conjunto de sus 23 millones de habitantes sin distinción de grupo étnico, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



