Producción de sésamo en República Centroafricana crece 13% desde 2020 atrayendo inversión internacional
El cultivo de sésamo se ha convertido en un motor de diversificación económica en la República Centroafricana, atrayendo inversores de Asia e India. Agricultores abandonaron cultivos tradicionales como algodón y frijoles para enfocarse en este producto de rápido crecimiento y alto rendimiento comercial.
- Producción de sésamo en RCA aumentó de 180.000 toneladas en 2020 a 204.000 en 2024
- Agricultores locales formaron cooperativas tras ver rentabilidad superior a algodón y frijoles
- Empresas chinas, indias y asiáticas compran sésamo centroafricano en el campo para exportación
En mercados como el de Gouzé, en Paoua (noroeste), comerciantes y agricultores reportan que el sésamo genera mayores ingresos que cultivos anteriores. Agricultoras como Georgine Féliminitia han consolidado sus ingresos: utilizó ganancias del sésamo para construir una vivienda y financiar educación de sus hijos en Bangui.
Cooperativas agrícolas locales se organizaron para expandir la producción aprovechando la demanda de compradores regionales e internacionales. Ferdinand Yangassengué, jefe de una cooperativa, señala que los compradores llegan hasta las casas de productores, pagando en efectivo, a pesar del deterioro de la infraestructura vial. El cultivo resultó atractivo tras la reducción de subsidios gubernamentales a otros productos.
La expansión responde a características del sésamo: es de fácil cultivo, crecimiento rápido, múltiples usos (sus subproductos alimentan ganado y su aceite carece de colesterol al ser de origen vegetal). Según datos de FAOSTAT, la base de estadísticas de la FAO, la producción nacional pasó de 180.000 toneladas en 2020 a más de 204.000 toneladas en 2024. Raed Hariri, director general de SAGINCO, empresa de servicios agrícolas, asegura que el sésamo tiene "importancia vital" actual en el sector agroindustrial centroafricano. Sin embargo, el economista Lorenzo Ganazoui advierte que operadores de Asia y Asia menor pagan precios "irrisorios" a productores e imponen impuestos mínimos en comparación con sus márgenes finales, generando pérdida fiscal para el Estado, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.