El superciclo electoral 2026 consolida el giro a la derecha
Costa Rica, Perú, Colombia, Chile y Bolivia viraron al centroderecha; la izquierda se juega su última carta en la mayor economía regional.
- Ocho países latinoamericanos renuevan autoridades en 2026 y cinco resultados favorecieron al centroderecha.
- Costa Rica, Perú, Colombia, Chile y Bolivia viraron a la derecha; Brasil define el rumbo en octubre.
- Un sondeo situó a Lula en 41% frente al 37% de Flavio Bolsonaro de cara a las presidenciales.
El año 2026 concentra un fenómeno inusual en América Latina: ocho países renuevan autoridades nacionales, cinco de ellos eligiendo presidente. Costa Rica, Perú, Colombia, Brasil y Haití encabezan un calendario que se ha convertido en un termómetro del rumbo ideológico y económico de la región. La pregunta de fondo es si se consolida el giro a la derecha iniciado en 2025 o si la marea progresista logra una segunda oportunidad.
El balance de los primeros comicios apunta hacia el centroderecha. En Costa Rica, Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano, ganó en primera vuelta el 1 de febrero. En Perú, Keiko Fujimori asumió la Presidencia el 28 de julio, cerrando un ciclo de inestabilidad marcado por sucesivos interinatos. En Colombia, Abelardo de la Espriella tomó posesión el 7 de agosto tras vencer en segunda vuelta al izquierdista Iván Cepeda. En Chile, José Antonio Kast se impuso en el balotaje de diciembre de 2025. Y en Bolivia, Rodrigo Paz desplazó al MAS y consolidó su giro económico con el retorno del FMI tras más de 20 años.
La contracara está en Brasil. De cara a las presidenciales de octubre, Lula da Silva llega reñido pero adelante: un sondeo de Nexus/BTG Pactual de comienzos de agosto lo situó en 41% frente al 37% de Flavio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente. Brasil es el fiel de la balanza: si Lula resiste, el giro a la derecha quedará como una ola sudamericana con un dique en la mayor economía regional; si cae, será un realineamiento continental.
El hilo conductor del año es doble: inseguridad y economía. Los votantes castigan a los oficialismos que no dan respuesta al crimen organizado y a la carestía, sin importar el signo ideológico. Sobre todo flota la relación con Washington: desde la captura de Maduro hasta el acuerdo de Bolivia con el FMI, la política latinoamericana de 2026 se lee cada vez más en clave de vínculo con la administración estadounidense.
El desafío inmediato para los nuevos mandatarios de derecha —Paz, Fujimori y De la Espriella— será transformar la retórica de campaña en gestión verificable. En el caso colombiano, el terremoto de magnitud 7,4 impuso a De la Espriella una agenda de emergencia que no eligió, apenas tres días después de asumir.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.