Terremoto de 7,4 grados deja 287 muertos en Colombia; De la Espriella declara emergencia
Un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José de Palmar, departamento de Chocó, impactó a Colombia el lunes 10 de agosto, apenas tres días después de la posesión del presidente Abelardo de la Espriella. La UNGRD reporta 287 muertos, 3.975 heridos y 13.077 viviendas destruidas en 15 departamentos y 437 municipios.
- Terremoto 7,4 grados deja 287 muertos, 3.975 heridos y 13.077 viviendas destruidas en 15 departamentos colombianos
- De la Espriella declaró estado de emergencia económica y recorrió Quibdó y Cali para coordinar respuesta
- UNGRD cuenta solo con $30.000 millones para atención de emergencia y requiere recursos de donaciones internacionales
A las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto, apenas 63 horas después de asumir la presidencia el viernes 7, Abelardo de la Espriella vio truncada su agenda inicial. El terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José de Palmar, Chocó, es según medios locales el de mayor magnitud registrado en Colombia durante este siglo. Se sintió en Bogotá, Quito y Ciudad de Panamá, con mayor daño en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
De la Espriella, abogado penalista y empresario que accede por primera vez a cargo público, canceló sus planes de viaje, se trasladó a Bogotá y recorrió Quibdó y Cali para coordinar respuesta. Declaró el estado de emergencia económica, mecanismo que le permite ejecutar el presupuesto nacional por decreto sin pasar por el Congreso.
La situación en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) es crítica. El nuevo director David Tamayo advirtió que heredó la entidad «sin plata, endeudada y sin personal» tras años de manejo cuestionado durante la administración de Gustavo Petro. «Solo contamos con 30.000 millones de pesos colombianos para la atención de la emergencia», declaró Tamayo a Semana, indicando que se gestiona obtener recursos de donaciones internacionales.
Analistas consultados por La Tercera señalan que la emergencia forzará a De la Espriella a redestinar recursos que tenía previstos para su ofensiva contra organizaciones paramilitares. Carlos Chacón, del Instituto de Ciencias Políticas Hernán Echavarría Olózaga, explicó que el gobierno debe posicionarse en regiones afectadas antes que las organizaciones armadas, para evitar que el ELN y el Clan del Golfo aprovechen el vacío institucional. El académico Rodrigo Pombo coincidió en que el impacto fiscal inmediato de la respuesta obligará a priorizar recursos: Colombia tiene déficit fiscal superior al 6,5% del PIB y deuda pública cercana al 60,3% del PIB.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.