Daniel Ortega anuncia fin de elecciones en Nicaragua durante conmemoración sandinista
Durante la conmemoración del 19 de julio en Managua, Daniel Ortega afirmó que Nicaragua no realizará más procesos electorales, evidenciando la consolidación de un sistema de partido único tras reformas de 2024.
- Daniel Ortega declaró el 19 de julio que no habrá más elecciones en Nicaragua durante la conmemoración de la Revolución Sandinista
- El régimen extendió mandatos presidenciales hasta 2028 e implementó el sexenio como modelo de temporalidad del poder en reformas de 2024
- En las elecciones de 2021, el sandinismo obtuvo 75% de votos tras arrestos de opositores como Félix Madariaga, Christiana Chamorro y Miguel Mora
Durante la conmemoración oficial del aniversario de la Revolución Sandinista en Managua el 19 de julio, Daniel Ortega declaró que ya no habrá más elecciones en Nicaragua. La afirmación fue seguida de aplausos multitudinarios y prolongados, replicando declaraciones similares previas de figuras como Fidel Castro y Hugo Chávez.
Ortega anunció nuevas reformas a la Constitución nicaragüense que se sumarán a las adoptadas en 2024, las cuales han cerrado progresivamente el sistema político centroamericano. Esas reformas extendieron el mandato de Ortega y la copresidenta Rosario Murillo hasta 2028, con una copresidencia vitalicia y hereditaria que en ausencia de ambos transferiría el poder a su hijo Laureano Ortega Murillo.
El régimen también instauró el sexenio presidencial, una variante heredada de la dictadura de Porfirio Díaz en México, e impulsó la consolidación de un partido oficial casi único tras dos décadas de proceso. A diferencia de Cuba donde la construcción del Partido Comunista fue rápida, en Nicaragua el sandinismo pasó de ser una opción electoralmente competitiva tras el regreso de Ortega en 2007 a un partido prácticamente único mediante encarcelamientos, destierros e inhabilitaciones de opositores.
En las elecciones de 2021, el sandinismo obtuvo 75% de los votos tras arrestar a rivales como Félix Madariaga, Christiana Chamorro, Juan Sebastián Chamorro y Miguel Mora antes de las elecciones. Otros opositores como Walter Espinoza se exiliaron a pesar de rondar el 15% de los votos. Las nuevas reformas parecen avanzar en la criminalización de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, movimiento universitario, activismo de derechos humanos y la Iglesia católica, profundizando mecanismos de represión del disenso similares a los implementados en Cuba y Venezuela, según reportó Confidencial citando análisis de la Razón.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


