Restaurantes peruanos conquistan paladares en Berlín con gastronomía autóctona
Tres restaurantes peruanos en Berlín se han convertido en referencias gastronómicas, con historias de inmigrantes que llevaron técnicas ancestrales y productos típicos a una de las principales capitales de Europa, ganando espacios entre opciones culinarias de todas las latitudes.
- Víctor Hugo Vera Gutiérrez fundó Sabor Latino en 2006 en barrio de Schöneberg tras trabajar en embajada española
- Su hijo Víctor Hugo expandió negocio con food truck de ceviche y La Victoria de comida rápida peruana
- Gastronomía peruana evolucionó en Berlín de adaptación inicial a oferta auténtica que enseña a alemanes sobre menudencia y picantes
Víctor Hugo Vera Gutiérrez llegó a Berlín en 2001 para reunirse con sus hijos. Provenía de una familia de pescadores en Camaná donde aprendió a cocinar desde los ocho años, adquiriendo destrezas culinarias que lo llevaron a trabajar en embajadas y restaurantes alemanes. En 2006 adquirió un local en el barrio de Schöneberg que rebautizó como Sabor Latino, ofreciendo anticuchos y ceviche los domingos, platos que rápidamente ganaron aceptación entre los clientes.
En esos años Berlín carecía de otros restaurantes peruanos. Víctor Hugo invirtió en botellas de pisco para ofrecerlas gratuitamente a los comensales, estrategia que contribuyó a generar demanda por la gastronomía peruana. Hoy, según su relato, Sabor Latino vende la mayor cantidad de pisco sours en la ciudad, reflejando cómo la cocina peruana pasó de ser casi inexistente a convertirse en tendencia.
Su hijo menor, Víctor Hugo, ingresó formalmente al restaurante hace ocho años cuando percibió el agotamiento del padre. El joven implementó cambios que inicialmente generaron tensión, pero tras dos meses el local estaba más concurrido que nunca. Trajo cocineros desde Perú, renovó las instalaciones y modificó la estrategia: en lugar de adaptar los sabores, decidió que los comensales alemanes se adaptaran a ceviches y ajíes picantes auténticos.
Hace cinco años el hijo amplió su operación lanzando un food truck de ceviche presente en ferias de la ciudad, y posteriormente abrió La Victoria, un negocio de comida peruana al paso que ofrece opciones como papa rellena y sánguches de pollo a la brasa a precios significativamente menores que los restaurantes tradicionales, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.