Economista señala desconexión entre macroeconomía y bienestar social en Perú
Un análisis del economista Juan José Marthans León plantea que la economía peruana adolece de una perspectiva estructural y requiere una reingeniería integral del Estado para enfrentar problemas fiscales, de descentralización y corrupción, más allá de indicadores macroeconómicos positivos.
- La buena macroeconomía en Perú no se traduce en bienestar general por desconexión con asimetrías sociales y debilidad institucional
- Marthans demanda rendición de cuentas sobre miles de millones de soles perdidos en megaproyectos mal diseñados y fondos de estabilización fiscal
- El crecimiento del PBI resulta insuficiente para vencer la pobreza sin que sea más sostenible y menos dependiente de ciclos económicos
El economista Juan José Marthans León, de la Escuela de Dirección de la Universidad de Piura, plantea que la economía peruana no ha aprendido que sin una visión holística del país resultará imposible que la buena macroeconomía logre crear bienestar para todos. Los problemas económicos actuales están vinculados a las asimetrías sociales, la inmadurez y el sobreempoderamiento de la clase política, los intereses de ciertos segmentos gremiales, y la falta de una lectura adecuada de la complejidad geopolítica.
Marthans señala que la política económica sin una perspectiva estructural produce únicamente resultados parciales e insuficientes que tienden a repetirse en el futuro. Destaca que Perú aún no ha encontrado soluciones reales y estructurales a problemas como el fiscal, la descentralización, la competencia de mercados y la estructura del mercado laboral. Además, sostiene que el problema de la calidad del Estado trasciende el tema de la meritocracia y requiere una reingeniería integral que replantee la organización obsoleta del aparato público, su gobernanza erosionada por la corrupción y su dimensionamiento extremo.
Marthans enfatiza que mientras la institucionalidad sea débil y mediocre, corresponde al sector privado y la sociedad civil crear mecanismos de rendimiento de cuentas que generen elementos disuasivos contra la corrupción y el sobreempoderamiento político. Demanda directamente que se rindan cuentas sobre los miles de millones de soles que se pierden en megaproyectos mal diseñados, un fondo de estabilización fiscal que se evaporó sin mayor explicación, y un canon minero diezmado por la corrupción regional. Subraya que no es posible crear un mercado interno sólido y predecible en un contexto donde gran parte de la población continúa siendo descuidada, engañada y abandonada, y que el crecimiento del PBI resulta insuficiente para vencer la pobreza sin hacerlo más sostenible y menos dependiente de las fluctuaciones de los ciclos económicos, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

