Estancia argentina aumenta 70,8% producción de carne y reduce emisiones 34% mediante eficiencia productiva
Entre 2021 y 2025, la productividad pasó de 101,3 a 173,1 kilos de peso vivo por hectárea, mientras emisiones cayeron de 19,73 a 12,94 kilos de CO₂e por kilo de carne.
- Santa Unión aumentó productividad 70,8% en cinco años mediante eficiencia productiva
- Emisiones de gases bajaron 34,4% por kilo de carne, alcanzando reducción acumulada de 2.548,3 toneladas CO₂e
- Estudio del INTA permitió convertir reducción ambiental verificable en activo digital comercializable
Durante cinco años, el INTA realizó un estudio en el establecimiento Santa Unión, ubicado en General Guido dentro de la Cuenca del Salado en la provincia de Buenos Aires, que demostró ser posible producir más carne con menor huella ambiental. El trabajo mostró que una estrategia basada en mejorar eficiencia productiva permitió incrementar significativamente la producción de carne mientras se reducía la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero.
Entre 2021 y 2025, el establecimiento elevó su productividad de 101,3 a 173,1 kilos de peso vivo por hectárea, un crecimiento del 70,8 por ciento. Paralelamente, la intensidad de emisiones cayó de 19,73 a 12,94 kilos de dióxido de carbono equivalente por kilo de carne producido, manteniéndose durante todo el período por debajo del sistema de referencia para establecimientos ganaderos tradicionales de esa región. La consecuencia fue igualmente significativa: se calculó una reducción acumulada de 2.548,3 toneladas de CO₂ equivalente respecto del sistema modal regional.
Lo novedoso es que esa disminución pudo cuantificarse, verificarse técnicamente y transformarse en un activo digital susceptible de reconocimiento ambiental. El trabajo fue desarrollado utilizando la Calculadora de Huella de Carbono para Sistemas Ganaderos del INTA, herramienta diseñada específicamente para reflejar la realidad de sistemas pastoriles argentinos y basada en metodología del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
Juan Mauricio Álvarez, coordinador Nacional del Programa de Carnes y Fibras Animales del INTA, explicó que la calculadora fue concebida con objetivo mucho más amplio que calcular huella de carbono. La herramienta permite hacer benchmarking de tecnologías entre modelos productivos, distintas regiones y productores, así como diseñar transiciones tecnológicas que permitan aumentar productividad, eficiencia y rentabilidad mientras mejora la huella de carbono. El sistema incorpora información sobre composición del rodeo, pesos de categorías animales, índices reproductivos, recursos forrajeros, fertilizantes, consumo de energía e insumos utilizados, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.