Catalina Botero advierte sobre litigios como herramienta de intimidación a periodistas
Catalina Botero, exrelatora especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, señala que es muy barato demandar periodistas pero muy costoso defenderse para ellos.
- La estigmatización desde el poder se considera el riesgo más problemático porque facilita ataques digitales y difusión de desinformación
- Los científicos, académicos y periodistas han reportado retiro de conversaciones públicas debido al tamaño de las agresiones y violencia digital
- Los líderes políticos deben soportar mayor escrutinio sobre decisiones públicas y gasto de recursos, según estándares de la Corte Interamericana
Catalina Botero, abogada colombiana y exrelatora especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), analizó cómo las demandas judiciales se han convertido en una herramienta que puede exceder la búsqueda de justicia, utilizándose para intimidar y desgastar económicamente a comunicadores, desalentando así la investigación periodística.
Botero identificó la estigmatización desde el poder como el riesgo más preocupante entre la desinformación, la inteligencia artificial, los ataques digitales y la estigmatización pública. Explicó que cuando líderes políticos estigmatizan a periodistas, resulta más sencillo que posterior mente existan ataques digitales, videos falsos e historias creadas con inteligencia artificial. El impacto ha sido tan fuerte que científicos, académicos y expertos en temas como cambio climático y salud pública han reportado retirarse de espacios públicos y redes sociales debido a la violencia digital, acoso masivo e insultos, muchas veces perpetrados por cuentas automatizadas y robots.
Botero enfatizó que los líderes políticos tienen una obligación especial de tolerar mayor escrutinio debido a que administran funciones públicas, toman decisiones públicas y gastan recursos públicos que pertenecen a la ciudadanía. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que aunque los líderes políticos gozan de libertad de expresión, están sometidos a un estándar especial y no pueden utilizar su discurso para estigmatizar, insultar o descalificar periodistas cuando cubren temas que les resultan incómodos, según reportó La Prensa.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.