España anuncia normalidad en Ceuta tras ingreso de 60.000 migrantes y 67 muertes
Aproximadamente 60.000 personas cruzaron hacia Ceuta desde Marruecos en apenas 24 horas el jueves, dejando 67 migrantes fallecidos en el intento. El ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska anunció el sábado la vuelta a una situación de "razonable normalidad", aunque autoridades locales cuestionan esta evaluación.
- 60.000 migrantes cruzaron Ceuta en 24 horas; 67 murieron en el intento según balance oficial
- El gobierno español pidió reunión urgente con la Unión Europea; Italia suspendió acuerdos Schengen con Madrid
- Ceuta, ciudad de 84.000 habitantes, vivió una de sus peores crisis migratorias con llegadas por nado y salto de vallas
El ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska llegó a Ceuta el sábado para transmitir un mensaje de tranquilidad, asegurando que aunque "la crisis no se da por cerrada", la situación es de "razonable normalidad". Afirmó que casi todos los migrantes que ingresaron masivamente el jueves ya habían salido, aunque reconoció dificultad para dar cifras exactas. Al menos 67 personas fallecieron en el intento de llegar al enclave, según el nuevo balance del gobierno.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, contradijo la evaluación, negando que exista "normalidad" y asegurando que aún hay "miles de personas que deben ser retornadas". El sábado se registraban cafés llenos y tráfico, pero también colas en supermercados con estanterías vacías, según reportes de residentes.
La llegada masiva desencadenó crisis diplomática con socios europeos. El presidente Pedro Sánchez solicitó una reunión urgente de ministros del Interior de la Unión Europea, lamentando "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos". Veintidós líderes europeos, incluidas Giorgia Meloni de Italia y Friedrich Merz de Alemania, se sumaron al pedido, indicando en una carta abierta que "no podemos permitir cruces masivos e incontrolados".
Italia suspendió el acuerdo de libre circulación Schengen con España, aunque en la práctica solo implica controles a ciudadanos no europeos desde territorio español. El sábado se inició la instalación de una nueva barrera flotante que se extiende en el mar junto al espigón que delimita la frontera entre Ceuta y Marruecos, una de las dos fronteras terrestres entre África y la Unión Europea, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

